27.3.17

Diario de lectura.


Reto para marzo: Leer sólo comic. 


- 1899: Cuando los tiempos chocan. Francisco Ortega y Nelson Dániel

La historia no sucedió como la conocemos. Fue peor.”

A partir del descubrimiento de un mineral milagroso, la Metahulla, la historia de la humanidad cambia de muchas maneras, comenzando por la Guerra del Pacífico. De pronto nos vemos transportados a un mundo en el que Chile domina buena parte de Sudamérica —y el mundo queda divido entre cinto grandes polos de poder: Norteamérica (lo que una vez fueron Canadá, E.U. y México), Andinia (casi toda Sudamérica), Prusia Imperial (Alemania, Rusia y varias otras naciones europeas), Reinos Unidos de Europa (Italia, Francia, Suiza, España e Inglaterra —despojada de varias colonias) y Niponia (Japón, China y las dos Coreas). 

Ya en 1899, el antiguo oficial de la marina Luis Uribe es enviado a consultar a su primo (nada menos que Arturo Prat) con respecto a una serie de misteriosas explosiones a lo largo del país. Pero lo que descubrirá no será una conspiración terrorista, sino un vistazo al auténtico horror cósmico…

Ambiciosa novela gráfica que no solamente presenta una historia alternativa, sino que además la llena de una cantidad notable de referencias tanto históricas (muchos personajes clave que aquí cumplen un papel muy distinto del que tuvieron en nuestra realidad) como literarias (aunque es tentador hacer una lista, conviene que el lector interesado las descubra por sí mismo. Baste señalar que cada nombre y lugar mencionado cumplen un propósito muy específico). Se trata de una obra compleja que vale la pena leer y estudiar detenidamente. 

Diario de lectura.


Reto para marzo: Leer sólo comic. 



- 1874. Bef & Yorko. En un mundo poblado exclusivamente por robots, androides y otras máquinas, un inspector se enfrenta a un caso insólito: el primer asesinato del que se tiene noticia. Y esto es tan sólo el comienzo de una serie de hechos que habrán de llevar a un mundo completo a la catástrofe…

Adaptación de una novela de Bef. Curiosamente el propio Bef, artista prolífico y multifacético, suele ser mucho mejor historietista que prosista. Nunca he leído la novela, de modo que no puedo evaluar el trabajo de adaptación. Puedo, eso sí, afirmar que por sí sola ésta novela gráfica es una buena narración y que el dibujo de Yorko es de gran calidad. En general es una curiosa muestra de la ciencia ficción latinoamericana, además en modalidad de historia “retro-futurista”. 


20.3.17

Diario de lectura.


Reto para marzo: Leer sólo comic. 


- El azul es un color cálido. Julie Maroh. La historia de Clementine a través de sus diarios íntimos, desde su despertar sexual en la adolescencia hasta su intensa vida de adulta. Desde un poderoso primer enamoramiento con una muchacha de cabellos azules hasta el choque con lo más injusto del mundo —el odio que quiere prohibir los amores que no le parecen. El manejo del color en esta historia es extraordinario, desde un tono sepia para el pasado inocente (con los debidos chispazos de color en momentos clave) hasta hermosas acuarelas para el presente que se vive con toda voluntad. Pero se vive tanto la felicidad como la tragedia. 
Una novela gráfica magistral que exige ser leída y disfrutada. 

Diario de lectura.

Reto para marzo: Leer sólo comic. 



- Justicia divina. F. G. Haghenbeck. Cinco historias ostensiblemente sobre un detective de lo sobrenatural y otros tantos monstruos a los que se enfrenta. Pero en realidad rara vez hay enfrentamiento y los monstruos a menudo son tanto o más humanos que el resto del reparto. Y es que la verdadera protagonista de estas historias es la nación llamada México —en casi todas las historias, la Ciudad de México, pero en alguna, Guanajuato. Realmente es una historia sobre pasados míticos y violentos que se rehusan a morir en un presente no menos violento… y quizás, no menos mítico. 

El “detective de lo paranormal” es un arquetipo literario de vieja tradición pero que buena parte del canon literario internacional se rehusa a reconocer, más que nada por prejuicios. Como primer vistazo, conviene leer la compilación “Los vigilantes del más allá”, de la editorial Valdemar. 

En el caso de la historieta mexicana, hay varios ejemplos recientes — vale la pena leer “Yoni Latorta”, de Luis Fernando; “Kustos (libro 1 y 2)” de Alberto Chimal y Micro: “Cristobal el brujo”, de Federico Aguilar y otros (por cierto: Éste es el único del grupo cuyas aventuras ocurren en la provincia, lejos de la capital del país), por principio de cuentas. Hay tanto por hallar, leer, y gozar…

He de admitir que en éste libro, al principio me molestó lo que sentía como un exceso de alusiones a la cultura pop y al argot citadino (la jerga chilanga, que le dicen). Pero no se trata de elementos gratuitos ni de humor fácil; es que son parte de la identidad de estos personajes. Estas señas de identidad calan tan hondo que hasta los monstruos se encuentran inmersos en ellas, y sin percatarse. Aunado a ello hay más de una vez un sentimiento derrotista que sin embargo puede ser contrarrestado por la toma de conciencia. Si el detective Víctor Serrano es una figura más bien poco heroica o si de hecho es detective a regañadientes, poco a poco él también cobra conciencia de su lugar en éste mundo. Así sea a su propio pesar, como todos…

En general, una obra que vale la pena leer y analizar.