
23.9.08
Rarezas literarias IV

Frase por que sí
[Y esto más que tesis literaria bien puede ser una máxima de vida, ¿no creen?]
16.9.08
Sobre el orgullo nacional
He aquí una nota de Fenrir, reproducida en su enteridad:
VIVA MÉXICO!!!
Debemos sentirnos muy orgullosos este maravilloso mes de la patria, pues celebramos nuestra maravillosa independencia! Nuestro país se ilumina con las luces de alegría y cada corazón mexicano rebosa de verde, blanco y rojo, sintiendo la pasión de ser mexicano.
En estos tiempos de fiesta, es un buen momento para detenernos y reflexionar un poco acerca de lo chingón que es México, y la dicha de considerarse ORGULLOSAMENTE MEXICANOS:
- En México contamos con el impresionante promedio de lectura de medio libro por persona al año! Que les pasa a esos pendejos de Finlandia, con su pinche promedio de veintitantos libros por persona al año? Que hueva ponerse a leer! Al fin que la mediocridad es “lo de hoy”. Para que perder tiempo aprendiendo, si la ignorancia es instantánea???
- México es un país lleno de acción: uno de los más inseguros a nivel mundial, teniendo las calles plagadas de delincuencia, corrupción, secuestradores, narcotráfico, etc etc etc. Es tan peligroso como otros países del tercer mundo, y eso que en aquellos hay riesgo de ataques terroristas! Esto es vida. Que aburrido sería vivir, no se, en Noruega, el país más pacífico del mundo.
- En México contamos con la religión más pendeja del globo: el catolicismo! A HUEVO! Nada mejor que ver a la bola de indios apestosos (pq neto luego ni se bañan) arrastrándose a la basílica para ir a lamerle los pelos a una “virgen” que ni siquiera existió. Tmb da gusto ver a la gente hundiéndose en la mediocridad pero eso si, yendo a la iglesia a pedirle a San Telometo el ganarse la lotería. Nada de pendejadas de libre pensamiento y de confianza en uno mismo, como la mayoría de los habitantes de Suecia.
- En México si que tenemos identidad nacional! Tenemos nuestros expendios de comida típica como McDonalds, Burguer King, KFC, Subway y demás, que orgullo! Tmb veneramos a nuestros héroes nacionales como George Bush o Carlos Slim. Que mejor más que septiembre para sentir el gozo de elevarnos como una nación independiente y soberana.
- Nuestra filosofía de vida es la del triunfador: “No hagas hoy lo que puedes hacer mañana”. Y para que esforzarse, si a lo mejor ni sale? Leer un libro, ir al museo, interesarse en el arte, dices?! QUE HUEVA! Mejor préndele al fucho, saca las chelas y pásame las papitas! Estudiar? Ni que fuera uno de esos pendejitos japoneses, que ni vida tienen y se la pasan en la escuela o estudiando!
- La gente aquí si sabe como cuidar su cuerpo, tanto por salud como por estética: faz fud (porque escribir fast food es malinchista ehhh!), fritangas al por mayor, sedentarismo, monumentales panzas cheleras, brazos de pozoleras, diabetes, celulitis, alto colesterol… ni que fuéramos pinches conejos para tragar verduras y carnes sin aceite, como los pinches chinos. Y no, cómo una pinche vieja “flaca” va a ser sexy! Al fin que “ril güomen jab curbes”, así que la mujer mexicana no tiene que preocuparse, aunque esté unos 30 kilos por encima del nivel humanamente saludable.
- Nuestro gobierno tiene las ideas más brillantes del mundo, digo, por qué preocuparse por idioteces como educación, fuentes de empleo, eliminar la criminalidad y eso, cuando podemos hacer playas artificiales (gastando un presupuesto de millones para llevar 5 alberquitas y 10 cubetas de arena a Cacaxtla de las Tunas), pistas de patinaje hechizas (y en el pleno zócalo!), o mejor aun: lavarle el cerebro a las masas con su mensaje de que “la reforma petrolera es traición a la patria”? Quien sabe, igual y el siguiente proyecto milagroso sea hacerle un segundo piso a los aeropuertos del país.
- El pueblo mexicano se distingue por una brillante inteligencia: entre el “voto por voto, pendejo por pendejo”, el rendirle culto a personas tan magníficas como Cuauhtémoc Blanco o el mismísimo Santo, e irse de rodillas a la basílica con un nopal en cada rodilla, de verás que se nota el intelecto y la cultura del pueblo: la cultura del borrego, del idiota y del inculto! Venga el pan y el circo!
- Para no hacerla más larga, y de una vez terminar con lo mejor: el espíritu nacionalista del mexicano, para ir con toda su energía a hacer el ridículo dando el grito y festejar las fiestas patrias, sin importar vivir en un país mediocre, inculto, inseguro, tercermundista (y quien diga lo contrario todavía cree en los reyes), fanático, camaleónico, siervo de EU, ignorante… pequeñeces! Nada se compara con pintarse la jeta de colores, tragar tortas de tamal con atole (con el dedo), ponerse hasta el culo con tequila barato para acabar cantando “Oaxaca”, y seguir como ciegos idiotas agitando la bandera y gritando con toda al alma:
VIVA MEXICO CABRONEEEEEEEEEEEEEES!!!!!!!!!
...
….
…..
Por todas las razones arriba mencionadas, yo sí anuncio orgullosamente que no me considero MIERJICANO, ni me siento nada orgulloso de tener que radicar en un país tan apestoso y patético como este.
Atte: Fenrir (Sí, esto lo escribí yo, no lo recibí ni lo bajé de ninguna página).
12.9.08
Consideraciones raciales
- Cuando se habla de "racismo" normalmente se tiene la imagen de un hombre blanco que odia a las personas de raza negra. La verdad es que los conflictos entre razas abarcan el mundo entero y en algunos casos son tan complejos que no se les puede resolver con solo tolerancia.
- Literalmente, no es una cuestión en blanco y negro.
- Ayer cené con un grupo de hombres homosexuales de edad avanzada. En medio de reflexiones sobre si en verdad los jóvenes "de hoy" son de mente más abierta que las generaciones anteriores y críticas a ciertas divas del espectáculo, alababan a uno de ellos que "superó su herencia indígena" --al parecer su abuelo paterno era indígena y su abuela europea, luego el nieto tiene rasgos europeos y al parecer esto lo hace más atractivo.
- Otro se lamentaba de haber corrido con la suerte inversa: que pese a ser de abuelo español el mestizaje le ha dado rasgos indígenas.
- Dos de mis primas son hermanas casi idénticas en rasgos y habilidades. Pero porque una es rubia la otra, pelinegra, suele callar en su presencia.
- Como ha llegado a estar de moda entre los adolescentes de varias épocas el vestirse de negro o llevar collares con picos, por temporadas está de moda hacerse "rastas" en el cabello, copiando el estilo jamaiquino o nubio.
- Pero el grueso de la gente de cualquier clase no ve con buenos ojos a los inmigrantes de raza negra que recibimos, sean de Estados Unidos, de Centroamérica o de cualquier otro lugar.
- Mucho menos a los inmigrantes asiáticos, que por lo general son clasificados como "chinos" independientemente de su país de origen.
- Supuestamente es motivo de orgullo para el mexicano ser el resultado del mestizaje que "combina lo mejor de las razas".
- Pero apenas sabemos distinguir entre las miles de etnias africanas, indígenas, asiáticas y similares (o más bien distintas).
- Y lo que más me entristece: todo lo anterior ni remotamente es un problema exclusivo de México. Ocurre en todo el mundo, a veces hasta extremos horriblemente sangrientos.
7.9.08
(otro microcuento mío)
1.9.08
Un poema de Borges
Jorge Luis Borges
Cristo en la cruz. Los pies tocan la tierra.
Los tres maderos son de igual altura.
Cristo no está en el medio. Es el tercero.
La negra barba pende sobre el pecho.
El rostro no es el rostro de las láminas.
Es áspero y judío. No lo veo
y seguiré buscándolo hasta el día
último de mis pasos por la tierra.
El hombre quebrantado sufre y calla.
La corona de espinas lo lastima.
No lo alcanza la befa de la plebe
que ha visto su agonía tantas veces.
La suya o la de otro. Da lo mismo.
Cristo en la cruz. Desordenadamente
piensa en el reino que tal vez lo espera,
piensa en una mujer que no fue suya.
No le está dado ver la teología,
la indescifrable Trinidad, los gnósticos,
las catedrales, la navaja de Occam,
la púrpura, la mitra, la liturgia,
la conversión de Guthrum por la espada,
la Inquisición, la sangre de los mártires,
las atroces cruzadas, Juana de Arco,
el Vaticano que bendice ejércitos.
Sabe que no es un dios y que es un hombre
que muere con el día. No le importa.
Le importa el duro hierro de los clavos.
No es un romano. No es un griego. Gime.
Nos ha dejado espléndidas metáforas
y una doctrina del perdón que puede
anular el pasado. (Esa sentencia
la escribió un irlandés en una cárcel.)
El alma busca el fin, apresurada.
Ha oscurecido un poco. Ya se ha muerto.
Anda una mosca por la carne quieta.
¿De qué puede servirme que aquel hombre
haya sufrido, si yo sufro ahora?
Rarezas literarias III


Los sueños de la bella durmiente
Emiliano González.
(1a. Edición) Joaquín Mortíz, Serie del volador; 1978, 222 pp.
(2a. Edición) CONACULTA /Aldus, colección La Centena; 2005, 144 pp.
- Este libro es una colección de cuentos, poemas, poemas en prosa, ¿cuentos largos? ¿noveletas?, cuentos disfrazados de ensayos, ensayos estéticos disfrazados de cuentos...
- Fue la primera obra del autor [aunque antes de este publicó una antología de cuentos lationamericanos llamada Miedo en castellano, en la que incluyó una breve introducción y hasta una selección para otra antología futura] y de manera más o menos consistente se considera su mejor obra hasta el momento.
- (Aunque el resto de su obra no tiene que ser despreciada, pues toda ella es casi imposible de clasificar de manera tradicional. Incluye títulos como Casa de horror y de magia, El libro de lo insólito (otra antología), Neon City Blues, Almas visionarias, Historia mágica de la literatura y mucho más)
- ¿A qué genero pertenece este libro? ¿Fantasía? Algo hay de esto, salvo que ningún texto presenta la "irrupción de algo imposible o insólito dentro de la realidad común" (como sería, pro ejemplo, la técnica de Julio Cortázar); tampoco es propiamente la invención de una realidad alterna (como con, digamos J. R. Tolkien). Si se le puede comparar a algún otro autor sería con Franz Kafka o con Arthur Machen, que más bien nos revelaban magias insólitas dentro de nuestra propia realidad.
- De hecho, Mario González Suárez alguna vez me dijo que "el verdadero crédito de Emiliano González es haber traído a Arthur Machen al castellano" [y no se refería a su labor como traductor, sino al universo literario de González].
- La herencia de Cthulhu. Un tríptico que incluye un cuento (El escarabajo), un poema (H. P. Lovecraft) y una fusión entre cuento, ensayo y hasta poema en prosa (El museo). Podría decir que es una versión "mexicana" del universo de Lovecraft, pero eso sólo es cierto en la medida en que se incluye el Museo del Chopo en dos de los textos. Mejor sería decir que este tríptico es una reinvención estética de la corriente literaria llamada "horror cósmico" (o "cosmismo"), presentada como homenaje.
- Los cuatro libros de Garret Mackintosh. La biografía del autor del título, cuya vida a un tiempo extraña y sin embargo común poco tuvo que ver con sus extraordinarias obras, que pasaron de la ciencia ficción al terror, de este a la fantasía y de este a lo insólito. Y sin embargo no es Mackintosh un alter ego de González, como normalmente se esperaría de un texto así. Es, más bien, el antecesor literario ideal para González. Como había señalado Borges, un buen escritor inventa a sus antecesores...
- Relación de un esclavo. Si La herencia de Cthulhu es un homenaje a /reinvención de Lovecraft, este hace lo mismo con Kafka. Pero no retoma ningun tema ya explorado por éste ni repite ninguna imagen famosa. No hay aquí padres castrantes ni obreros convertidos en animales. Hay tan solo el problema arquitectónico del pozo de Babel...
- Rudisbroeck o los autómatas. Este es el primer texto del libro y es de los pocos que de vez en cuando aparecen en antologías como Cuento Mexicano moderno, de Luis Arturo Ramos (editorial UNAM / Universidad Veracruzana / Aldus. Porque hasta las antologías en que Emiliano aparece son "raras"). Este cuento largo nos lleva a Penumbria, ciudad en que residen aquellas criaturas que pueblan nuestros sueños y nuestras fantasías y donde se protagonizarán varios dramas fantásticos...
Rarezas literarias II

El ángel de Nicolás
Verónica Murguía
Era, 2003. 95 pp.
Es mi penitencia saber que la muerte por espada no se detendrá mientras haya hombres sobre la tierra...
Verónica Murguía, escritora mexicana, es conocida principalmente como autora de literatura infantil [Ladridos y conjuros, Hotel monstruo: bienvenidos, y títulos por el estilo]. Su faceta adulta incluye dos novelas [Auliya y El fuego verde] y este, su único libro de cuentos. Normalmente se les llama cuentos fantásticos en el sentido de que en ellos ocurren cosas sobrenaturales; la crítica literaria Eve Gil los llamó "fantasía histórica", puesto que son cuentos ubicados en un determinado periodo histórico, pero con elementos que presumiblemente no ocurrieron de manera literal... pero ambas clasificaciones son un poco inexactas. Estos cuentos son en cierto sentido metaficción: se trata de cuentos que toman como punto de partida diversos pasajes literarios (de la Biblia, por ejemplo) o mitológicos y, sí, en un par de casos se trat de anécdotas históricas. Pero los sucesos fantásticos que ocurren son más bien intervenciones divinas. Ello no los hace menos fantásticos, pero sí les concede, posiblemente, un cariz que este tipo de literatura sólo exhibe en sus mejores autores: todo lo fantástico es parte de la cosmología propia del autor, más que una simpática invención imaginaria. Los textos son:
- El idioma del Paraíso. Comenzamos el libro con un texto basado en un famoso experimento que, se dice, ocurrió en varios momentos de la historia: el de un emperador que aisló a varios niños de todo lenguaje con la idea de que recurrirían al habla original. La lengua del Paraíso. Pero esta anécdota se nos cuenta desde un punto de vista poco común: el de una de las nodrizas obligada a cuidar a uno de los niños. Obligada por fuerza a nunca dirigirle la palabra al niño a su cargo y a verlo languidecer por falta de cariño, esta mujer ordinaria nos revela una simple verdad sobre el paraíso y el amor.
- Mutannabi. Los últimos días de un poeta que existió en verdad y que en sus últimos momentos descubre para quien eran realmente sus obras.
- El ángel de Nicolás. El cuento que le da título al libro y de donde he tomado el epígrafe del principio. En las ruinas de Constantinopla, un soldado se cuestiona sobre su lugar en el mundo. La aparición de un ángel le dará una respuesta, pero no el alivio que esperaba...
- La piedra. La historia bíblica de Herodes, Salomé y Herodias que tanto fascinó a autores como Oscar Wilde o Jean Ray, ahora desde el punto de vista de Herodias, quien nos revela una nueva faceta del asunto.
- El converso. El duque frisón Radbod está a punto de convertirse al cristianismo, la religión de sus vencedores. Pero una inquietud persistente sobre sus antepasados le hará reconsiderar sus acciones... Otro cuento con una base histórica y un problema teológico que persiste hasta nuestros tiempos.
- La mujer de Lot. La historia de Sodoma y su destrucción narrada por el personaje del título, quien consigue trastocar el sentido que tradicionalmente se le adjudica a este pasaje bíblico. Un cuento que invita a reflexionar sobre la crueldad, la injusticia y la fe que a menudo impide notar la simple belleza del mundo sensual.
- Marsías. La historia del fauno Marsías, que nuevamente trastoca la interpretación tradicional de una vieja historia. De ser un ejemplo de hybris pasa a ser una alegoría sobre el arte, la belleza y el despotismo.
Un libro escrito en un estilo lento, detallista y preciosista que probablemente molestará a más de un lector contemporáneo, acostumbrados como estamos a la literatura inmediata y cínica. Una reflexión sobre la compleja relación entre el ser humano y eso que en diversos tiempos hemos llamado el Cosmos, Dios, los dioses... o el universo.