31.8.16

Diario Fílmico.



- Me estás matando, Susana. (México, 2016. Director: Roberto Sneider). Eligio, un actor mediocre, pero carismático, descubre un día que su esposa Susana lo ha dejado sin previo aviso ni pista de adónde se fue. En dos meses no consigue averiguar nada entre sus amigos mutuos, excepto que las cosas entre ambos no marchaban tan bien como él creía. De pronto, casi por casualidad, descubre la verdad: Ella se ha marchado a estudiar a Iowa, Estados Unidos.  Impulsivamente, Eligio parte a buscarla. En medio de los absurdos, a veces humorísticos choques culturales que siguen, Eligio y Susana tendrán que revaluar no sólo su relación sino sus respectivas vidas...

Toda una agradable sorpresa ésta película: Una película que es romance y comedia pero que no puede ser tildada de "comedia romántica", porque el humor proviene estrictamente de las diferencias culturales entre diversos personajes (por ejemplo, entre latinos y estadounidenses; o entre polacos y españolas) y en cambio la relación entre los dos protagonistas es intensa, tormentosa. Una película mexicana que es comedia exitosa pero que no calca lo más antipático de la comedia hollywoodense, sino que maneja su propia idiosincracia y humor. Una película que consigue actuaciones convincentes de un reparto sorprendente. En fin, una película que vale la pena ver. 

La carrera del director Sneider es en sí misma toda una curiosidad en el panorama del cine mexicano. A la fecha lleva tres películas, una de cada década y todas adaptaciones de novelas mexicanas: Dos Crímenes (1995; basada en la novela de Jorge Ibargüengoitia); Arráncame la vida (2008; basada en la novela de Ángeles Mastretta); y ésta, basada en la novela "Ciudades desiertas", de José Agustín. 

Diario de lectura: Cuentos.



- Cicatrices: Un retrato del cuento Centroamericano. Werner Mackenbach (compilador); Anamá Ediciones. Nicaragua, 2014. 37 cuentos correspondientes a siete países y que en conjunto ofrecen una muestra de cuentos escritos en Centroamérica --la gran mayoría publicados en las décadas ochenta y noventa del siglo pasado. Es una selección variada y de muy buena calidad. Además, cosa rara en éste tipo de selecciones y que se agradece, se incluye a Belice en la nómina de países --eso sí, sus contribuciones son un cuento en Español y dos en Inglés (por descontado en Creole), de modo que se trata de una antología bilingüe. El compilador Mackenbach ofrece una introducción que si bien comienza ligeramente Eurocéntrica (en la medida en que parte de qué tanto se ha interesado la crítica europea por la literatura centroamericana) también ofrece un panorama bastante interesante del tema. Propone como ejes de la selección los temas del amor, la pasión y el sufrimiento. O bien, en homenaje a García Márquez, como "historias de amor en tiempos de guerra" --sea guerra literal o psicológica. Uno de los autores recopilados, Franz Galich, presenta un bienintencionado pero disperso Prefacio, y que además parece haber sido impreso faltando por lo menos una de sus páginas. Una curiosidad es que los cuentos no vienen ordenados cronológica ni temáticamente, sino por orden alfabético de autores, lo cual permite una gran variedad en la lectura. 

Pero lo principal en estas antologías son los textos mismos. Y felizmente todos los textos son de gran calidad. Más allá de los ejes propuestos por Mackenback, hay una gran cantidad de temas, estilos y géneros aquí. Por ejemplo, está el poema narrativo "¿Y ese pequeño rasguño en tu mejilla?" de la salvadoreña Jacinta Escudos. Hay cuentos fantásticos por parte de Patricia Belli (nicaragüense; además, es el cuento que le da título a la antología), Givoana Benedetti (panameña; un muy buen homenaje a Cortázar), Edilberto Borjas (hondureño), y Carlos Oriel Wynter Melo (panameño). Hay cuentos humorísticos como los de Colville Young (beliceño), Rafael Ruiloba (panameño), Ana María Rodas (guatemalteca), Dante Liano (guatemalteco), y Eduardo Callejas (hondureño). Hay cuentos eróticos de Lizandro Chávez Alfaro (nicaragüense), Leonel Delgado Aburto (nicaragüense), Mildred Hernández (guatemalteca), Evan X Hyde (beliceño), Enrique Jaramillo Levy (panameño), Carmen Naranjo (costarricense), Mauricio Orellana Suárez (salvadoreño --por añadidura el único cuento gay de la antología) y Anacristina Rossi (costarricense --además, un relato feminista). Y mucho, mucho más. Una antología que vale mucho la pena visitar y analizar. 

16.8.16

Diario de lectura: Cómic.



- Blacksad integral. Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido. Recopilación de los cinco volúmenes de "Blacksad". Se incluyen también dos historias no recopiladas en álbum hasta entonces, "Como el perro y el gato" y "Escupir al cielo", mas una colección de bocetos y una brevísima introducción de Régis Loisel. Así pues, todo Blacksad hasta la fecha (2015). 

Las dos historias son breves, de sólo dos páginas cada una, pero magistralmente armadas. De la primera, hay que notar el paso de colores sombríos a cálidos, y uno de los pocos casos en que se echa mano de la estética "furry" para darle énfasis al mensaje de hermandad (en éste caso se pone el énfasis en la discordia y la amistad entre especies normalmente hostiles). En la segunda, se reitera el mensaje del primer volumen, "Un lugar entre las sombras", y que es la firme creencia en un mundo justo, por irracional que pueda parecer en un mundo donde prevalece por el contrario la injusticia. 

Aunque el primer y el quinto volumen de "Blacksad" no cumplen del todo con las expectativas, en total es una serie que merece ser leída, comentada (criticada también, desde luego) y estudiada. En general una de las mejores actualizaciones del "Noir" que he tenido el gusto de leer. 

15.8.16

Diario de lectura: Cómic.



- Amarillo (Blacksad, vol. 5). Juan Díaz Canales (Guión) y Juanjo Garnido (Dibujo). Al poco de concluir su misión (en el volumen anterior), John Blacksad consigue un trabajo mucho más tranquilo: se trata tan solo de conducir un automóvil de un estado a otro. Pero en el camino se topa con los excéntricos poetas Abraham Greenberg y Chad Lowell, quienes están a punto de comisionar con un violento destino. Para su malestar, Blacksad queda nuevamente involucrado en una maraña de asesinatos y chantajes, mientras que un escritor lucha con su propia consciencia...

El quinto volumen de ésta saga cambia de nueva cuenta el escenario y el estilo; en esta ocasión se nos presenta, en lugar de un misterio, un drama de personaje (y más aún, una tragedia de personajes) que abarca varios estados y una galería de personajes a cual más pintoresco.

Desafortunadamente, ésta es la más floja de las entregas de Blacksad, después del primer volumen. El tono brinca demasiado entre el humor caricaturesco y el drama exacerbado sin que consiga encontrar un punto intermedio, como en los otros volúmenes. Los personajes y el dibujo, eso sí, mantienen la calidad esperada. Pero lo que sí resulta pasmoso es tomar una serie de personajes muy abiertamente basados en la llamada "Beat Generation" (Greenberg viene a ser Allen Ginsberg, Lowell viene a ser Jack Kerouac y su amigo Billy Sorrows viene a ser William Burroughs. Incluso el abogado / agente literario Neal Beato vendría a recordar a Neal Cassady)... para contar una historia heterocéntrica por dónde se le vea.

Es curioso (o no tanto), diversos artistas heterosexuales han abordado a estos escritores en sus propias obras y si por un lado celebran la actitud de rebeldía y de pasión por el arte llevado al límite, por otro abordan con reticencia inusitada el tema de la homosexualidad, cuando no lo evaden por completo. Así en el cómic "Uncle Bill", de Bef (que sin ocultar el tema, tampoco se atreve nunca a mostrar ningún contacto entre hombres y sí en cambio una escena explícita de sexo heterosexual), la adaptación cinematográfica de "Naked Lunch", de David Cronenberg (que apenas se atreve a mostrar un tímido beso en la frente --eso sí, su posterior "Crash", adaptación ahora de J. G. Ballard, compensa con creces éste extraño pudor cinematográfico) y así ésta historieta, que lo más que se atreve a sugerir del tema es el hecho de que Bill sea un flamingo (pero con un hijo, claro está, y no precisamente basado en el verdadero Burroughs Jr.). El criminal atormentado, cómo no, es salvado por el amor a y de una mujer.

Y es una lástima, porque el despliegue de referencias literarias y teatrales, amén del tema del racismo, que sí se mantiene desde volúmenes anteriores, tendrían que compaginar con una  historia más audaz. Irónicamente, con una historia justamente tan atrevida como lo fue en sus días la obra de ésa generación literaria.

Hasta el momento ha sido el último volumen de Blacksad, sin contar la edición integral.