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5.3.21

Las vocales malditas.

*



- Las vocales malditas. Óscar de la Borbolla.

Supe por primera vez de éste libro de cuentos en un taller literario. Al hablar del famoso ejercicio de escribir un texto prescindiendo de alguna letra (digamos, una vocal: Un texto breve sin usar una sola vez la letra “e”) o bien de ciertas frases (el modelo Francés de prescindir del “que”, y de ahí muchos de los textos de José Antonio Ramos Sucre) —al hacerlo surgió el tema de un libro de cuentos basados en las vocales. Cada texto usaba una y sólo una de las cinco vocales. 


Y éste es el libro, para más señas una obra breve de un autor mexicano. Obra de cincuenta páginas que legítimamente puede ser llamada “una joya”. 


Porque cada uno de los textos es al mismo tiempo juego de malabarismos, reflexión sobre el lenguaje y legítima narración. Inclusive los tres primeros son variaciones del mismo tema. “Cantata a Satanás”, “El hereje rebelde” y “Mimí sin bikini” (qué tal), cuentos sobre parejas en crisis sexuales a las que a veces se les añade un tercero y a veces no. 


El cuarto texto, “Los locos somos otro cosmos” viene a ser todo un alegato a favor de la imaginación creativa. 


Y hay que decirlo: El quinto, “Un gurú vudú” sería el único que hace trampa, en el sentido de que tiene que echar mano a palabras que no existen pero que sí se entienden. “¿Mu turnu llugú?”. Pero esto más que un error de Borbolla demuestra los límites del lenguaje. O que vocal “u” la aprovechamos mucho menos, según vean. 


Reitero: Una joya que hay que buscar y apreciar. 


*

6.6.20

37 libros (26)




- Libertad bajo palabra. Octavio Paz. 

Paz, que debe ser uno de los escritores más conocidos y menos leídos no ya de México, sino del mundo. Que corre el riesgo de caer en el olvido. Y al que sigue siendo un placer leer en sus muchas vertientes. 

Ésta, por ejemplo, que combina su faceta poética con su narrativa… Sí, narrativa: Aquí se incluyen“Arenas movedizas”, que viene a ser su único libro de cuentos fantásticos. También “¿Águila o sol?” que se puede leer como poemas en prosa o como estampas narrativas. Separado del otro “¿Águila o sol?”, que es parte del largo poema que da título a ésta colección, “Libertad bajo palabra”. 

Con sus miles de referentes (ésta edición de Cátedra viene con sus clásicas notas y pies de página para lo que se ofrezca) y una musicalidad que sólo es evidente al leer los textos con calma (cosa que supuestamente sería común a toda la poesía pero que a decir verdad es rara y difícil de conseguir), se trata de uno de esos libros de larga gestación y que exige una lectura… también larga y tendida. 

Toda una revelación. 


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3.6.20

37 libros (23)




- Los sueños de la bella durmiente. Emiliano González. 

Libro de culto si los hay, la ópera prima de González es un caso muy poco común: Un autor que realmente llegó al zenith con su primera obra publicada. 

Se trata de una colección de cuentos y poemas… bueno, de prosa y de poéticas, que en su momento fueron toda una ruptura en la literatura mexicana, inclusive en su corriente fantástica. 

Es una obra que se ha reimpreso sólo a cachitos (fragmentos, pues). Y es de esas pocas en las que cada texto tiene un valor completamente distinto si se lee por separado o si se lee como parte del conjunto. 

González mismo se ha empeñado en ser un autor ‘raro’, cosa que con el tiempo ha terminado por costarle, y mucho. Pero sus cuentos siempre han sido lo mejor de él. Y aquí se le puede ver en todo su esplendor. 

Un infierno estéticamente bello…


*

2.6.20

37 libros (22)




- Obra Poética. José Antonio Ramos Sucre. 

Ramos Sucre, uno de aquellos escritores dificilísimos de clasificar. Sin ir más lejos ésta recopilación de FCE lleva por título “Obra Poética” —tres de sus libros, un par de ensayos y “Granizada”. Que son… ¿Qué son? Algo tienen de poemas en prosa, sí, pero también de cuentos, pero también de estampa… y el ensayo es en realidad un discurso pero también una reflexión histórica… y “Granizada” es una serie de frases desafiantes que no son propiamente ni epígrafes ni aforismos ni micro-cuentos, pero tienen un poco de todo ello…

…y es que Ramos Sucre es un escritor que se propone ser difícil de leer, sí, pero con auténticos tesoros una vez que salvamos los obstáculos. Señalemos que es un autor que hay que leer con diccionario a la mano por su lenguaje que puede parecer rebuscado pero que es absolutamente preciso. 

También, señalemos una curiosidad: A partir de su segundo libro no aparece en sus textos una sola vez la palabra “que”. 

O mejor cuento una anécdota, la razón por la que escogí éste libro para éste ejercicio: Que mi encuentro con “Las formas del fuego” (el segundo libro aquí incluido) fue para mí un choque con lo más extraordinario de la literatura venezolana (y en español y, otra vez, de la literatura universal). Aquí había un autor que echaba mano de referentes antiquísimos pero para hacernos entrar a su mundo sumamente particular. Habla, sí, de las amazonas, de los grabados de Durero, del antiguo Egipto, de criaturas prehistóricas, de mucho más —pero esas señas nos las devuelve casi en su forma mítica original y no como figuras familiares ni reconfortantes. 

Además, el mundo que describe es en efecto poético, bello… pero muy, muy cruel. Recuerdo a un maestro que lo comparó así: “Borges se sumerge en el abismo, pero con escalera y linterna. Ramos Sucre se lanza de cabeza a ése abismo.” 


En fin, que la suya es una obra que realmente marea, embriaga… y a veces nos trae revelaciones. 

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29.5.20

37 libros (18)




- Complete Stories and Poems of Edgar Allan Poe. 

Pues sí, una de tantas recopilaciones de uno de los autores más influyentes el mundo. ¡Tanto que hasta los que dicen despreciarlo se lo saben de memoria! Y los que lo amamos, más aún. 

Ésta es una edición de Doubleday, que de hecho no está 100% completa. Pero es una selección excelente. 

Fue mi segundo encuentro con Poe y el que me prendó de su obra. Y es que parte de lo que más buscamos de él (sus cuentos de terror y de fantasía) para en seguida presentarnos facetas menos conocidas de su obra. Sus cuentos de humor, su novela inédita en vida, ¡hasta su única obra de teatro! 

Y por supuesto, sus enigmáticos poemas en prosa… o ensayos sobre el paisaje. O todo lo anterior y más. 

En fin, de esos libros que es preciso gozar largo y tendido. 


22.5.20

37 libros (11)




- crawling chaos. H. P. Lovecraft. Una de las muchas colecciones de cuentos de Lovecraft. Ésta es una edición de Creation Books, que tiene la particularidad de reunir cuentos de cada época del escritor. Desde sus primeros poemas en prosa hasta sus más famosas casi novelas cortas. Algunos de sus cuentos más famosos junto a otros mucho menos conocidos. 

Desde luego, Lovecraft es tan famoso como criticado (bueno, creo que eso se lleva de la mano). Desde luego, también, sigue siendo una figura importante en la literatura de imaginación por miles de razones. Por cierto, al releerlo, puede sorprender que de hecho sí tenia buena prosa. No solamente acumulaba superlativos, como ocurre con sus parodias (y malas imitaciones… malas traducciones, también). En realidad, tenía un vocabulario prodigioso que lo mismo echaba mano de arcaísmos que de neologismos para lograr un efecto impresionante. 

En fin, que fue otro de mis grandes encuentros literarios. Vale la pena. Eso sí, con ojo crítico (que no peleonero, cosa distinta). 


*


18.3.20

Alfanjes

(Antes de comenzar con 'Golden Kamuy', aquí les va una reseña como digestivo antes de comenzar otra ronda de historietas)



- Alfanjes. Gabriel Trujillo Muñoz. Breve poemario dividido en dos partes. "Conversaciones", poemas que justamente dialogan con la obra de otros escritores (no solamente poetas), y "Alfanjes", poemas que como el arma blanca del título cortan lo asumido. Entre los dos reflexionan sobre las posibilidades del lenguaje, de la palabra misma. 

Trujillo Muñoz, he de confesarlo, es uno de esos autores que a menudo veía aparecer en antologías, pero que no acaban de resonar conmigo. Su libro de cuentos "Mercaderes" (2002)  me resultó entretenido pero no especial. Había fantasía, ciencia ficción, más o menos terror, pero algo faltaba. No me estremecieron como sí lo hicieron otros grandes del género, de los géneros. 

Pero éste poemario sí que me sorprendió. Aquí sí se siente un hálito renovador sobre temas más o menos familiares (y eso que es un libro de 1997). Ya sean tributos a ciertos autores clásicos o versos que toman referentes para volverlos auténticas reflexiones, estos poemas sí me estremecieron. 

...aunque eso sí. El único que no me convenció fue "Yuma Road", cuyo referente a cierto filme... Qué caray. Cuya referencia a la película 'Star Wars' más bien me hizo negar con la cabeza. 

¡Pero en cambio qué maravilla el poema 'Fantasmagoría', que evoca un paisaje del inconsciente con toda maestría! 

En fin, que este libro esconde toda una sorpresa tras su portada. Vale la pena leerlo. 

*

10.3.20

Beastars, vol. 5.




Éste es el volumen con la mafia león (Shishi-gumi) y, podríamos decir que uno de los que más claramente muestra las autoridades corruptas de su mundo. 


Capítulo 35

- Lo primero que vemos de la mafia son sus zapatos con piel de víbora. Una imagen que recuerda narcotraficantes en la vida real, y que además para ellos es todavía más grotesco. (Y en efecto, después veremos que hacen todo tipo de vejaciones con cadáveres. ¡Es horrible!)



- Se nos confirma lo que se había sugerido antes: El apagón fue obra de estos mafiosos; sí era para secuestrar. Y resulta que desde el principio su objetivo era Haru. 

- El león que intenta desnudar a Haru a la fuerza lo pagará caro, porque ese acto después causa la furia de Legosi. De hecho, pasa exactamente lo mismo con el jefe, cuyo nombre nunca supimos. 

- Nótese la hipocresía del jefe: Dice que no le gusta la violencia innecesaria pero de inmediato aclara que le gusta que sus presas se asusten porque así saben mejor. Dice que no va a violarla, pero obligar a alguien a que se desnude y luego examinar sus genitales de manera clínica también es una violación, que caray. 

- Y del otro lado, la hipocresía y corrupción: El alcalde, el político que ordena barrer todo bajo la alfombra, que dice que se encargará del asunto y de inmediato destruye la evidencia. Para Legosi, es su primer y muy fuerte encuentro con las figuras de autoridad en que no se puede confiar. 


Capítulo 36

- Como cuantos políticos y celebridades, el alcalde se ha hecho toda clase de cirugías (los extras hasta detallan cuánto costaron) por vanidad, y el resultado es grotesco. 

- Louis también ve de primera mano la corrupción: Se le ordena sin más ni más que oculte el asunto, que se olvide de todo, aunque la secuestrada sea su amiga. 

- Ahora, la pelea entre Legosi y Louis sirve para ilustrar cómo se toma cada quien ésta realidad: Louis, que toda la vida ha visto de primera mano lo peor del mundo (fue vendido de niño y luego adoptado por un monstruo) se resigna. Legosi en cambio se niega a aceptar semejante cosa, así él mismo salga herido, así corra peligro de muerte. 


Capítulo 37

- Detalle importante: De hecho los carnívoros también corren peligro en el mercado. Pues claro, es un sitio sin ley. O al menos bajo la ley de los criminales, que es casi lo mismo. 

- Tanto Juno como Jack a veces deducen qué es lo que está pasando. Pero como los dos reciben muy poca información, no es mucho lo que pueden hacer… generalmente. 

- Nada más macabro que una guarida con cadáveres colgados en la entrada —y que de nueva cuenta hace pensar en narcotraficantes de la vida real. 

- La guarida de la mafia león parece estar construida sobre restos de otra edificación. ¿Será la torre en que se traficaban niños? Un verdadero lugar maldito. 


Capítulo 38

- El origen de Haru. Aquí vemos con más detalle de donde vienen varias de sus obsesiones y hábitos. 

- Fíjense en esto: Una mujer para la cual el sexo es una manera de realizarse. De dejar atrás ese hábito que tienen los demás de verla como a una niña… y aquí, es lo que le da la fuerza para desafiar hasta a un mafioso. 

- Por cierto, me intrigan sus amantes. Se ve que le gustan de todo tipo de cuerpo. ¡Bien por ella! 



Capítulo 39

- Este asunto de diferencias inter-especie. ¡Resulta que los leones, o al menos éste, le tienen envidia a los caninos por ser más populares! 


Capítulo 40. 

Capítulo 41. 

Capítulo 42

- Donde Legosi y Gouhin montan un rescate como de película de acción, la venganza de Louis es más propia de un thriller. Acaba con el jefe de la mafia y después se dispone a morir, de nueva cuenta como una manera de escupir en el mundo que le muestra lo peor de sí. Pero tendrá otro destino…


Capítulo 43. 

Extra

- De nuevo, Bill y Legosi en verdad actúan como gato y perro. 



***

Cuento en prosa: “El punto sobre la i” de Adriana Diaz Enciso. Recopilado en “Con tu corazón y otros cuentos”. 


Cuento poético y evocativo de una de las escritoras más secretas de México —de aquellas (y aquellos) cuya obra no ha recibido todavía la atención que se merece. 

*

14.2.12

Un poema erótico

DE “AZUL” (1888-1890), POR RUBÉN DARÍO

ESTIVAL (I)

La tigre de Bengala
con su lustrosa piel manchada a trechos,
está alegre y gentil, está de gala.
Salta de los repechos
de un ribazo al tupido
carrizal de un bambú; luego a la roca
que se yergue a la entrada de su gruta.
Allí lanza un rugido,
se agita como loca
y eriza de placer su piel hirsuta.

La fiera virgen ama.
Es el mes del ardor. Parece el suelo
rescoldo; y en el cielo
el sol, inmensa llama.
Por el ramaje oscuro
salta huyendo el kanguro.
El boa se infla, duerme, se calienta
a la tórrida lumbre;
el pájaro se sienta
a reposar sobre la verde cumbre.

Siéntense vahos de horno:
y la selva indïana
en alas del bochorno,
lanza, bajo el sereno
cielo, un soplo de sí. La tigre ufana
respira a pulmón lleno,
y al verse hermosa, altiva, soberana,
le late el corazón, se le hincha el seno.

Contempla su gran zarpa, en ella la uña
de marfil; luego toca
el filo de una roca,
y prueba y lo rasguña.
Mírase luego el flanco
que azota con el rabo puntiagudo
de color negro y blanco,
y móvil y felpudo;
luego el vientre. En seguida
abre las anchas fauces, altanera
como reina que exige vasallaje;
después husmea, busca, va. La fiera
exhala algo a manera
de un suspiro salvaje.
Un rugido callado
escuchó. Con presteza
volvió la vista de uno y otro lado.
Y chispeó su ojo verde y dilatado
cuando miró de un tigre la cabeza
surgir sobre la cima de un collado.
El tigre se acercaba.
Era muy bello.
Gigantesca la tala, el pelo fino,
apretado el ijar, robusto el cuello,
era un Don Juan felino
en el bosque. Anda a trancos
callados; ve a la tigre inquieta, sola.
Y le muestra los blancos
dientes; y luego arbola
con donaire la cola.
Al caminar se vía
su cuerpo ondear, con garbo y bizarría.
Se miraban los músculos hinchados
debajo de la piel. Y se diría
ser aquella alimaña
un rudo gladiador de la montaña.
Los pelos erizados
del labio relamía. Cuando andaba,
con su pecho chafaba
la yerba verde y muelle,
y el ruido de su aliento semejaba
el resollar de un fuelle.
El es, él es el rey. Cetro de oro
no, sino la ancha garra,
que se hinca recia en el testuz del toro
y las carnes desgarra.
La negra águila enorme, de pupilas
de fuego y corvo pico relumbrante,
tiene a Aquilón; las hondas y tranquilas
aguas, el gran caimán; el elefante,
la cañada y la estepa;
la víbora, los juncos por do trepa;
y su caliente nido,
del árbol suspendido,
el ave dulce y tierna
que ama la primera luz.
Él, la caverna.

No envidia al león la crin, ni al potro rudo
el casco, ni al membrudo
hipopótamo el lomo corpulento,
quien bajo los ramajes del copudo
baobab, ruge al viento.

Así va el orgulloso, llega, halaga;
corresponde la tigre que le espera,
y con caricias las caricias paga
en su salvaje ardor, la carnicera.

Después, el misterioso
tacto, las impulsivas
fuerzas que arrastran con poder pasmoso;
y, ¡oh gran Pan!, el idilio monstrüoso
bajo las vastas selvas primitivas.
No el de las musas de las blandas horas
süaves, expresivas,
en las rientes auroras
y las azules noches pensativas;
sino el que todo enciende, anima, exalta,
polen, savia, calor, nervio, corteza,
y en torrentes de vida brota y salta
del seno de la gran naturaleza.

6.10.10

Viejas profecías.

“Siento que alguna vez, por alguna causa imprevista, la vida de alguien sobre la tierra no se extinguirá nunca; que sus pasos serán cada vez más firmes y que su voz se escuchará siempre con la continuidad y vigor de los ríos. Siento que hay una música que no concluirá jamás en el tiempo y que un mismo soplo de aire agitará hasta la eternidad el mismo árbol. Antójaseme, por no sé qué razones, que en el momento menos pensado se abrirá la tierra por todas partes como una misteriosa granada madura y que germinarán hasta en los riscos menos propicios, flores y frutos desconocidos, aromas que nadie ha aspirado y formas nuevas en qué deleitarse. Para estupor del que sobreviva estallarán los viejos astros y surgirán otros nuevos, y a cada alumbramiento de éstos, el mar rebasará sus límites, arrullará las ciudades y el perfume de sus algas será tan intenso que se marchitarán los retoños en sus tiestos, aunque la juventud infinita les será otorgada a los hombres. Nadie hablará más de la hiedra en el muro, ni de la puerta en el muro, sino de la nueva montaña; nadie cultivará la hiedra, ni el enebro, ni las madreselvas, porque la tierra producirá unas flores azules de cristal que, trepando por la corteza de los árboles, derramarán su contenido sobre el que camina…”
-- Francisco Tario. La puerta en el muro (1946).

“Y poderoso fuego estremecerá los nombres de los que vuelven de la muerte purificados. Y se abrirá el Libro de la Vida. El viento dejará flotar su túnica y las zarzas florecerán quedándose sin sed y sin lágrimas. Y la tierra será absoluta claridad con sus árboles redivivos. Porque se abrió el Libro de la Vida.”

-- Guadalupe Dueñas. Tiene la noche un árbol (1958).

1.1.09

Para comenzar el año: Cuatro poemas eróticos

Sí, cuatro poemas... de cuatro autores distintos, que por lo demás sólo tienen la nacionalidad en común. Ahí van:

ASUNTOS DE COCINA
Lina Zerón

Para abrir apetito...
apagar el televisor y dar paso a la luna llena,
incluir constelaciones y tres nuevos planetas,
dos copas de champagne, duraznos y un ombligo,
amasar 50 gramos de pasión con una pizquita de ojos,
hervir dos tazas de saliva fresca en la boca,
y escuchar el bullicio de tus manos
haciendo ensalada entre mis piernas.

Como plato fuerte...
media cucharadita de suspiros a ritmo de salsa,
500 gramos de besos envueltos en piel tostada,
un kilo de "te amo" con dos cucharadas de caricias,
y 2 kilómetros de crujir de muslos en su punto.
Mezclar todo y beberlo en días de arco iris
eso hará que nunca terminen nuestros sueños


SANTA TERESA
Efrén Rebolledo

Sueña: sueña que el Cristo macilento,
El cuerpo exangüe y celestial que ama,
Sonríe tras su mueca de amargura,
Que sus frescas heridas se restañan
Y sus lívidos miembros se coloran
Y se cierran las bocas de sus llagas;
Sueña que su mirada se ilumina
Y del madero ignominioso baja
Más radiante que un ángel y más bello
Al lecho que se eleva como un ara,
Y que se mezclan y juntan sus alientos
Y que sus cuerpos vírgenes se enlazan
Y que en un beso trémulo y sonoro
Se confunden sus bocas invioladas.

RECUERDO CORALINO
Emiliano González

Viniste, muchacha,
con sabor a mar
arrastrando las algas
en tus cabellos
Cabalgaste gigantescos
hipocampos
envueltos en seda
para llegar
hasta mi playa natal
y me enseñaste
a hacer el amor
nadando
entre las gemas
de la gruta maravillosa


CERRADURAS
Claudia Caballero

Ventanas reducidas
a su mínima expresión
donde, no obstante,
se pueden vislumbrar
enormes paisajes eróticos.

1.9.08

Un poema de Borges

[Este es un poema de Jorge Luis Borges. Conste que yo no gano absolutamente nada con este blog, de modo que no creo romper ninguna ley de autor. En fin, lo comparto con ustedes simplemente porque algo en mi interior se conmovió al leerlo]

CRISTO EN LA CRUZ
Jorge Luis Borges

Cristo en la cruz. Los pies tocan la tierra.
Los tres maderos son de igual altura.
Cristo no está en el medio. Es el tercero.
La negra barba pende sobre el pecho.
El rostro no es el rostro de las láminas.
Es áspero y judío. No lo veo
y seguiré buscándolo hasta el día
último de mis pasos por la tierra.
El hombre quebrantado sufre y calla.
La corona de espinas lo lastima.
No lo alcanza la befa de la plebe
que ha visto su agonía tantas veces.
La suya o la de otro. Da lo mismo.
Cristo en la cruz. Desordenadamente
piensa en el reino que tal vez lo espera,
piensa en una mujer que no fue suya.
No le está dado ver la teología,
la indescifrable Trinidad, los gnósticos,
las catedrales, la navaja de Occam,
la púrpura, la mitra, la liturgia,
la conversión de Guthrum por la espada,
la Inquisición, la sangre de los mártires,
las atroces cruzadas, Juana de Arco,
el Vaticano que bendice ejércitos.
Sabe que no es un dios y que es un hombre
que muere con el día. No le importa.
Le importa el duro hierro de los clavos.
No es un romano. No es un griego. Gime.
Nos ha dejado espléndidas metáforas
y una doctrina del perdón que puede
anular el pasado. (Esa sentencia
la escribió un irlandés en una cárcel.)
El alma busca el fin, apresurada.
Ha oscurecido un poco. Ya se ha muerto.
Anda una mosca por la carne quieta.
¿De qué puede servirme que aquel hombre
haya sufrido, si yo sufro ahora?