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23.9.22

La ciudad de los bosques y la niebla.



- La ciudad de los bosques y la niebla: Textos recuperados. Emiliano González.
 


Como homenaje a ese escritor empeñado en ser sui generis que fue Emiliano, Miguel Lupián recupera varios textos en su mayoría nunca antes recopilados en libro y que en conjunto ilustran prácticamente toda la carrera de González. 


Se divide en cinco secciones: El Sendero (cuentos tempranos), El Bosque (textos sobre seres fantásticos), La niebla (textos cercanos tanto a la ciencia ficción como a lo maravilloso más que fantástico), Las Ruinas (prosa poética) y El estanque (microficción). 


Lo mejor de González fueron siempre sus cuentos, su prosa narrativa. Lo peor, sus ensayos. Y a medio camino, su poesía. La presente antología viene a confirmarlo: 


Pues es ‘El Sendero’ la mejor sección. Aunque los primeros cuatro cuentos presentes se sienten un poco verdes son ya excelentes piezas de terror atmosférico. Y el quinto, “Lo que trajo la red”, tendría que haber sido parte de cualquiera de las colecciones de cuentos propiamente dichas de González, fuera ‘Los sueños de la bella durmiente’ o ‘Casa de horror y de magia’. Por sí solo, El Sendero es un agradable reencuentro con el primer y mejor Emiliano, que brindaba cuentos de terror y fantasía a imitación y reelaboración de sus mejores influencias. 


Luego, como el resto de su obra, las demás secciones flaquean. “El Bosque” y “La niebla” oscilan entre cuentos todavía curiosos, que no necesariamente buenos —y otros textos más bien anémicos, sobre todo una vez aparece el erotismo siempre balbuceante de González. 


“Las ruinas” y justo antes de ello su única obra de teatro ‘El Rey (Trova-love)’ son lo más fallido de su penúltima etapa, salvo una que otra imagen poderosa. 


Y en cuanto a ‘El estanque’ resulta que como autor de micro-cuentos Emiliano fue un excelente forjador de aforismos. Más que brevísimas narraciones son todos símiles a veces ocurrentes y muchas veces un poco flojos. 


Dicho así podría sonar como que el libro es decepcionante en su conjunto; yo diría que no, pues justamente resume lo que fue la obra de este autor tan particular y a veces tan desordenando que fue González. Quería llevar a sus lectores del infierno al cielo, pero como apuntó Domínguez Michael, su infierno está vacío. Su paraíso también. Y sin embargo a  ratos podemos vislumbrar la obra que realmente quería hacer, como un truco escondido detrás de un espejo todavía envuelto en plástico que de tan viejo se ha vuelto sudario. 


En fin, una curiosidad como pocas. 


*

17.3.21

Murió Emiliano González

*

El día de ayer murió Emiliano González, escritor fantástico y de terror mexicano. 

Siento ambivalencia con su obra. Por un lado está su estupenda narrativa —“Los sueños de la bella durmiente” y “Casa de horror y de magia” sobre todo. Del otro sus ensayos, y muy especialmente el que realmente fue su último libro, justamente titulado “Ensayos”, en el cual acabó por ponerse en un plan legítimamente homofóbico. 


En medio, sus poemas y obras más inclasificables. De libros como “Neon City Blues”, “La habitación secreta” e inclusive la recopilación “La ciudad de los bosques y la niebla” es difícil decir “es bueno / es malo”, ni “me gustó / no me gustó”. Lo que es innegable es que son lecturas únicas que pese a seguir referentes (como todo el mundo) son legítimamente obras que ningún otro autor hubiese podido producir. 


Recuerdo que en alguna ocasión Cristopher Domínguez Michael dijo que la obra de Emiliano González es lo que hubiera sido “la continuación, que no la mejora” de la de Jordi García Bergua. Algo hay de cierto en ello (y recordemos que fueron autores hermanados en cuanto a sensibilidades y época), pero creo que no constituye un insulto contra González. O no solo ello. 


Sus demás libros de ensayos, sus antologías… pasa lo mismo: Hasta el peor de sus libros (pues claro que insisto: “Ensayos”) es una lectura única. 


¿Y sus mejores? 


Pues eso al menos sí lo digo: Que “Los sueños de la bella durmiente” es un libro para el que miles de elogios se quedan cortos. Y toda su demás obra merece una cuidadosa lectura. 


En fin. Ya veremos qué deja el tiempo de todo él. 


*

3.3.20

Beastars, vol. 1.




Publicado en México por Panini Manga. Ya lo había leído hace un año. Veamos qué noto en esta ocasión: 

Capítulo 1.

- La sombra que persigue a Tem a primera vista parece la de un lobo. Solo viendo con mucho cuidado se puede ver que es la de un oso. 

- Creía recordar que Tem moría en el teatro, pero es en un salón de clases. 

- El grupo canino aprece antes que Legosi. 

- Jack parece ser quien más trata de ser amistoso con todos, aunque no siempre le resulte. 

- Un buen gag en el fondo: 




- Legosi interrumpe una pelea apagando las luces —también en los siguientes capítulos vemos que trata de ser lo más invisible que se pueda, aunque eso en realidad le funciona al revés. 

- Lo que Tem había dejado sin acabar era entregarle su carta de amor a Els —de ahí que Legosi haga preguntas tan raras. 

- En general, desde ya Legosi tiene complejo de mártir. 

- La escena en que Els toma un par de tijeras ilustra un detalle: Pese a lo que los personajes dicen, en el mundo de Beastars, la naturaleza no determina nuestras acciones, solo las vuelve difíciles de controlar. Cualquiera puede ser un asesino y cualquiera puede ser un héroe, según las circunstancias. 


Capítulo 2. 

- Creía que Mark era Kibi, pero es otro oso hormiguero sin relación. 

- Prejuicios animales: No solo se juzga a Legosi, sino también a Miguno. 

- Por error de traducción, Durham es llamado ‘Tadam’. 

- El argumento de ‘Adler’ resume el tema de Beastars: la alegría de vivir y lo inevitable de la muerte. 

- Así nos presentan a Louis, desde ya como mafioso (la imagen viene de una traducción en inglés, por conveniencia:



- “Shira” se vuelve “Sheila”… aunque en una de esas ese es el nombre correcto. 


Capítulo 3. 

- El comportamiento de Louis con Zoe ya deja ver que… no es buena persona. 

- La fractura que acaba por sufrir es por su propia causa. Pues sí, a cada quien le llega su hora. 


Capítulo 4. 

- La portada incluye “Indigno de ser animal”, parodia de “Indigno de ser humano” de Osamu Dazai. Es una novela de tono nihilista, que nos da una pista de como ve Haru (en español debería ser ‘Jaru’) el mundo. 

- Pese a que Haru insiste en que las acciones de las otras no le afectan, parece temerle más a ellas que a su posible asesino. 


Capítulo 5. 

- Curiosamente Zoe salvó a Haru, aunque fuera por accidente. 

- Una vez que Haru sangra se da cuenta de que no quiere morir. No aún. 


Capítulo 6. 

- Collot es llamado “Koro” en un cuadro. 

- Aquí vemos como funciona este mundo, empezando por la comida. 

- Algo más Japonés: tener mala reputación es peor que ser golpeado. 

- Louis tiene un cierto interés en Legosi, pero solo porque su pacifismo no le convence. 


Capítulo 7. 

- En la obra de teatro ‘Adler’, negarse a la muerte es desafiar a la naturaleza, y hace que los elementos nos quieran castigar. 

- Otro elemento Japonés: Louis insiste en trabajar con o sin pierna herida


Extras.

- La dinámica de animales grandes y chicos es una extensión del concepto de los Senpai y los Kojai. 



***

Cuento en prosa: 

“Lo que trajo la red”, de Emiliano González. Recopilado en “La ciudad de los bosques y la niebla”. 

Un pescador se encuentra con lo que parece ser un esqueleto pero entonces…

Uno de los buenos cuentos de González antes de su decadencia. En efecto, fue escrito en 1972. Más o menos al nivel de sus buenos libros, “Los sueños de la bella durmiente” y “Casa de horror y de magia”. 



14.11.16

Brevemente.


Me ha faltado algo de motivación para retomar el hábito de escribir tras de este largo viaje al Perú, pero hay que rehacer el intento. Por lo pronto una reseña de película. 

Y un comentario: leí el libro "Ensayos", de Emiliano González; 2007 y hasta donde sé el último libro que ha publicado. La verdad lo encontré decepcionante, aunque con alguna que otra parte de sumo interés. Lo que no estoy seguro es si valga más la pena hacer una crítica del libro en sí, un repaso de su obra hasta ahora (de lo que no puede quedar duda es que lo mejor de su obra son generalmente las narraciones y lo peor los ensayos; su poesía por lo general se queda en el medio. Y aunque es cierto que su mejor obra fue la primera, "Los sueños de la bella durmiente", quizá "Casa de horror y de magia" no desmerezca del todo. Los demás libros son curiosos pero ninguno es precisamente una gran obra), o las dos cosas. 

En fin, veamos qué ocurre. 

14.2.12

Un cuento fantástico

DE “NEON CITY BLUES” (1999) POR EMILIANO GONZÁLEZ


EL AVISO
(Historia verdadera; relato de Mike el Tímido; 1959)

Éramos nueve, amigos y amigas, en un auto robado y excesivamente estrecho. A Tina le gustaba apretar el acelerador, y esa tarde de juerga no iba a ser una excepción: apenas salimos de Neon City, el auto empezó a aumentar de velocidad, a pesar de las protestas borrachas de Pretty Polly y de Baby Lon, y pronto volábamos por una carretera recta y vacía, en la que Tina confiaba y que yo no había recorrido nunca. Todos comenzamos a entonar himnos, como remedio contra los nervios. No recuerdo quién la vio primero, pero alguien nos tocó en los hombros a Pretty Polly y a mí. Volvimos las cabezas. Ahí, junto a la ventana, mirándonos, corría una mujer de largos cabellos rubios, a la misma velocidad suicida del auto, mirándonos con ansiedad… un rostro pálido…

Cesaron los cantos. La vimos todos, con horror y fascinación, todos menos Tina, que no quitaba los ojos de la carretera… Uno de los nuevos amigos le dijo: “¡Para el auto! ¡A ver si así se detiene ella…!” Tina fue disminuyendo la velocidad y al fin el auto se detuvo. Abrimos las puertas y salimos. La mujer había desaparecido. El auto se había detenido justo al borde de un agujero mortal que Tina no habría podido evitar a la velocidad con que conducía. De no haber sido por aquella extraña mujer, hubiéramos pasado a ser nueve juveniles cadáveres.

Tina nunca nos creyó: dijo que la embriaguez nos había impedido ver la motocicleta que montaba la mujer, que no era posible que unas piernas humanas corrieran a esa velocidad, que a veces coinciden felizmente la casualidad y las alucinaciones colectivas…Pero yo, que no era supersticioso, creo desde aquella tarde en los avisos premonitorios. Y aunque sigo robando libros, ya no me atrevo a robar autos.

5.1.11

Diario de lectura (último... del año pasado)

I. ANTOLOGÍAS

- Miedo en castellano. Subtitulado "28 relatos de lo macabro y lo fantástico", se trata de un libro insólito por varias razones. Es una antología de cuentos de miedo (fantásticos, grotescos, macabros, insólitos...) escritos en castellano. Es una antología elaborada por el gran Emiliano González (de hecho, es el libro que lo dio a conocer). Reúne a autores consagrados que normalmente no se asocian al género (Octavio Paz, Emilia Pardo Bazán, José Emilio Pacheco, Julio Cortázar, Mario Benedetti, Salvador Elizondo...) con otros cuentistas siniestros de gran renombre (María Elena Llana, Germán Piniella, Horacio Quiroga, Virgilio Piñera...). Los propios cuentos son asombrosos: veintiocho relatos breves (presentados en dos apartados: "Lo absurdo y lo macabro" y "Lo insólito y lo fantástico"), algunos normalmente considerados fragmentos de novelas o poemas en prosa (tal es una de las virtudes de las grandes antologías: reinventar el sentido de ciertos grandes textos al presentárnoslos bajo otra óptica y con variopintos acompañantes). Una pieza de gran valor para todo aficionado a la literatura fantástica. Editorial Samo; México, 1973 (1a. ED.); 190 p.

- Más allá de lo imaginado, vol. 1: Antología de ciencia ficción mexicana. Trece cuentos de ciencia ficción recopilados por Federico Schaffler. Fue uno de los pioneros en establecer éste género como tal en la literatura mexicana de finales del siglo XX; le seguirían otros dos volúmenes de "Más allá de lo imaginado", amén de otras antologías como "Visiones Periféricas" de Miguel Ángel Hernández, "El futuro en llamas", de Gabriel Trujillo (que además reinventaría autores de otras épocas como antecedentes de la ciencia ficción, caso notable de Pedro Castera, Amado Nervo y Francisco Urquizo, por mencionar contados ejemplos). También, claro, revistas especializadas y obras de autor. En lo que concierne a "Más allá de lo imaginado", es una obra notable... más por su lugar histórico que como recopilación en sí. Hay tres cuentos excelentes: "La voz de nuestros mayores", de Guillermo Farber (reelabora en cierta medida el tema de "El Aleph", de Borges), "Los viejos y buenos tiempos", de Juan José Morales (los efectos de la automatización en los medios informativos y lo que esto pone en descubierto) y "El delito", de Federico Schaffler González (un drama humano expresado a través del misterio literario) --eso sí, conviene desconfiar de recopiladores que se incluyen en sus propias antologías, aunque en ocasiones sean ellos mismos grandes autores. Textos logrados incluyen: "Lumydia", de Irving Roffé (la alienación y la mente colonialista), "El que llegó hasta el metro Pino Suárez", de Arturo César Rojas (buena trasladación del futuro postapocalíptico al ambiente urbano mexicano, con todo y jerga local), "El naipe de cristal", de Rodrigo Madrazo (más insólito que ciencia ficción, y eso es una virtud), "La zona libre" de Gabriel Trujillo (buen manejo en varias perspectivas de la distopsia futurista) y "Las altas columnas de Giraz", de Adriana Rojas Córdoba (el sacrificio heroico y la telepatía). Fallidos resultan "Resurrección", de Gabriela Rábago Palafox (intenta fusionar el futuro distante con el terror, pero el cuento no se decide entre uno y otro) y "Álbum familiar", de Mauricio-José Schwarz (debía ser un conmovedor retrato de un futuro distópsico y en su lugar se vuelve un catálogo de prejuicios). El resto son textos entre regulares e interesantes de Juan Armenta Camacho, Arturo Arredondo y Gerardo Horacio Porcayo. CONACULTA, colección Fondo editorial Tierra Adentro #7. México, 1991 (1a. ED.); 185 p.

- Cuentos breves latinoamericanos. Colección de micro cuentos (o "cuentos breves", como aquí se les define; cuentos de una sola escena y de duración máxima de dos páginas y mínima de hasta el solo título) latinoamericanos. Con prólogo y selección de Alejandra Torres, resulta una estupenda colección que reúne tanto autores reconocidos del género (Augusto Monterroso, Juan José Arreola, Álvaro Menén-Desleal, Eduardo Galeano...) como otros menos conocidos internacionalmente pero interesantísimos (Wilfredo Machado, Moacyr Scliar, Daniel Pizarro, Triunfo Arciniegas...). Como puede esperarse del género predominan los textos de imaginación (sean fantásticos, siniestros, de ciencia ficción, de todos los anteriores...) junto con algunas breves escenas que lo mismo podrían ocurrir en el mundo real que en otros. Un fascinante mapa de la narrativa breve en el siglo XX. Coedición Latinoamericana; México, 2002 (1a ED.); 160 p.

- 33 cuentos mexicanos. Selección de Felipe Sánchez Murguía. Cuentos para alumnos y maestros con el fin de ilustrar que "la buena lectura enseña más, en materia de lenguaje, que el mejor texto gramatical". Pese al criterio didáctico los cuentos en sí mismos son genuinamente buenos y la antología misma es una buena selección de autores decimonónicos (Riva Palacio, Roa Bárcena, Vigil y Robles) y más modernos (Rulfo, Valadés, Báez). Cuentos notables incluyen: "Grito de rebeldía" de Eduardo Luquín (examina las diferencias de clase y el autoengaño de quienes se pretenden buena gente); "De centinela" de Guillermo Vigil y Robles (cuento fantástico con un remate que pasa de lo siniestro a lo cómico); "India carbonera" de Alfredo Grangillhome (uno de los mejores cuentos posrevolucionarios que he leído); "La Cilindra" de Carmen Báez (también de ambiente revolucionario y casi paródico en su tema de una heroína canina) y "Un castigo" del propio Felipe Sánchez Murguía (que pasa de lo costumbrista a la sátira sutil). Cada cuento viene ilustrado por una viñeta de Carlos Mussalem. Editorial Arana; México, 1969 (5a. ED.); 172 p.

- La memoria hechizada: escritoras cubanas. Doce textos narrativos seleccionados por Madeline Cámara. Textos narrativos, digo, puesto que combina cuentos, crónicas de viaje, fragmentos de novela y una selección de micro cuentos. Al reunir autoras que no tienen más que la nacionalidad en común (y algunas son del tipo de autores cuya nacionalidad es fluida), Cámara se propone ilustrar, por un lado la tesis de Virginia Woolf referente a que para una mujer la patria es el mundo entero; y por el otro, los cambios que el propio concepto de la nación cubana ha tenido a lo largo de dos siglos. Más allá de los propósitos ilustrativos, la selección misma es muy buena, se trata de doce textos de gran calidad. Entre los mejores figuran "La dama de Amboto", bella leyenda de Gertrudis Gómez de Avellaneda, "Alondra pasa", intrigante cuento fantástico de la gran María Elena Llana y una selección de textos breves de "Abrevadero de dinosaurios", de Daína Chaviano. Icaria editorial, colección "compañía de letras" #7; Barcelona, sin año de imprenta (¿2001?) (1a. ED.); 168 pp.

- Antología del cuento chileno. Treinta cuentos chilenos seleccionados por Alfonso Calderón, Pedro Lastra y Carlos Santander. Se habla aquí de la décimo cuarta edición, que abarca de Baldomero Lillo a Gonzalo Contreras (apropiadamente dos de los mejores autores de toda la antología), de los inicios modernistas hasta 1985, fecha de aparición del primer libro de cuentos de Contreras, "La danza ejecutada". Hay demasiados textos de corte realista (probablemente por la insistencia de los tres editores en el superrealismo), lo que no implica ninguna falta de calidad, pero sí vuelve pesada la lectura en más de una ocasión. En consecuencia, destacan primero los dos cuentos abiertamente fantásticos, "El pájaro verde" de Juan Emar (con algo de humorístico) y "El niño de la escopeta" de Ernesto Montenegro (más bien una fábula, un cuento folclórico). Después, dos textos cercanos a lo fantástico, "El chiflón del diablo" de Baldomero Lillo (un autor que prácticamente fusiona el Naturalismo con el relato Gótico y en quien César Aira vio a un sucesor del Marqués de Sade) y "Santelices" de José Donoso (por rachas maravilloso narrador de lo insólito). Otros cuentos que destacan son, en riguroso desorden, "Soledad de la sangre" de Marta Brunet (pasa del costumbrismo al existencialismo sin perder nunca la mirada elegante y distante), "En provincia" de Augusto D'Halmar (una conspiración genética acarrea curiosas consecuencias sentimentales), "Rododendro" de Hernán del Solar (la melancolía y la falta de comunicación entre solitarios), "A las arenas" de Antonio Skármeta (el más "actual" de esta selección) y "Los santos" de Gonzalo Contreras (casi parábola sobre los extremos entre la compasión y el abuso). Editorial Universitaria; Santiago de Chile, 2004 (14a ED.); 374 p.

II. CUENTOS MEXICANOS

- Los sueños de la bella durmiente. Emiliano González. La opera prima de Emiliano Gonzáles es, a decir de muchos, su mejor obra. Y una de las mejores obras de la literatura fantástica universal. Reúne cuentos y poemas en dos apartados, "La ciudad del otoño perpetuo" y "La torre de los espejismos", el primero enfocado a la fantasía siniestra y el segundo a la invención preciosista. Las alusiones literarias y artísticas son muchas y de su estudio han surgido antologías enteras. Destaca la influencia, por un lado, de autores como Machen, Lovecraft y todos los novelistas góticos. Por el otro, autores que van desde Borges hasta Lezama Lima. Es difícil escoger un texto que resalte (aunque hay muchos que de inmediato se prenden de la imaginación del lector, caso de sus cuentos de terror), porque todos ellos exigen por lo menos una cuidadosa relectura y, bien leídos, llevan al lector a todo tipo de paisajes insospechados. Una obra invaluable en la literatura mexicana. Joaquín Mortiz, colección "Serie del volador"; México, 1978 (1a. ED.); 225 p.

- Amores de segunda mano. Enrique Serna. Once cuentos de humor negro con el característico estilo ácido y esperpéntico de Serna. Combina temas urbanos, dramas familiares, ambientes "típicamente" mexicanos y otros más exóticos. Todos son de estilo más o menos realista (con algunas anécdotas insólitas) y ninguno es "lo que parece a primera vista". Vale a decir, los cuentos que parecerían partir de anécdotas absurdas (una diva que desea a un travestí que la imita a la perfección, un hombre vendido en calidad de obra de arte, una familia obsesionada con las visitas, etc.) terminan reflejando profundos malestares sociales. Y los cuentos que parten de anécdotas familiares (una mujer estadounidense que quiere adoptar a un niño mexicano que la ha conmovido, una familia que intenta proteger al hijo ciego de la desgracia, un joven con mala suerte en el amor...) toman vericuetos imprevistos y subrayan la complejidad de sus personajes y del mundo en que se mueven. Hay en todo el libro un alegato a favor de las minorías (sexuales, sociales...) más implícito que expresado y que se aleja de la fácil denuncia estridente para en su lugar poner en evidencia las faltas de muchas personas que se querrían salvadoras del mundo... Editorial Cal y Arena; México, 1994. 204 p.

- ¡¡Bzzzzzzt!! Ciudad interfase. Bef. Quince cuentos de ciencia ficción conforman el primer libro de cuentos de Bef (Bernardo Fernández), que cosa de un lustro después se complementaría con el segundo (El llanto de los niños muertos, aparecido en el 2004). Ambos libros comparten cualidades y defectos: se trata de textos sumamente inventivos y le son fieles a las obsesiones de su autor (aunque es interesante que lo que en éste libro parece ser celebración de la juventud ya en el segundo se vuelva nostalgia por la juventud perdida). También son textos un tanto adolescentes; no porque sus protagonistas sean adolescentes (a veces lo son y a veces no) ni porque estén dirigidos a tal público, sino por la ideología que reflejan. Digamos que hay cierta diferencia entre gritar "¡El gobierno nos miente!" y señalar de qué manera es que nos miente el gobierno, por ejemplo. O que no es lo mismo denunciar el trato injusto que se les da a muchas tribus urbanas que desentrañar los prejuicios más profundos de la sociedad humana. Con todo, es un libro maravillosamente representativo de lo que podríamos llamar la "Generación de los 70" (escritores mexicanos nacidos alrededor de esa década y que, sin conformar un grupo como tal, se propusieron renovar la literatura nacional en términos temáticos y estilísticos), y uno de los mejores. Times editores; México, 1998 (1a. ED.); 112p.

- Pilotos infernales. Gerardo Sifuentes. Cinco cuentos de ciencia ficción conforman la opera prima de Sifuentes (aunque ya había aparecido en colecciones de cuentos de otros autores gracias a varios cuentos escritos en colaboración). La primera sección se titula "Brak" ("el producto fracasado e inutilizable en la industria, el trasporte o el consumo personal," se nos informa, y se puntualiza "el brak existe en muchos lados del mundo; incluso en humanos") y se compone del cuento largo "Candy Flip" (que tiene mucho de la influencia de Philip Dick y de la consabida estética Cyberpunk) y de "Goodbye Kitty films" (que como puede adivinarse por el título toma mucho de la cultura popular de finales del siglo XX). La segunda parte, "Abdúceme", se compone de tres cuentos: "Punks de closet" (suerte de cuento policiaco y para ser francos rayano en lo cursi), el que le da título a ésta sección y que es uno de los más interesantes de la colección (trata la indiferencia del ser humano tanto en las relaciones personales como ante posibles milagros), y "En sus 15 minutos de fama" (tan breve que conviene dejar que el lector averigüe su argumento por su propia cuenta). Todos los cuentos esgrimen una gran cantidad de referencias a la cultura pop estadounidense (más aún parecen tomar su estilo de lo que en ese país se tiene a bien llamar "pulp fiction") y ese sentimiento tan característico de la generación de los 70 a la que pertenece Sifuentes. Ese sentimiento, entre ingenuo e incisivo, rayano en lo adolescente a veces (en lo que respecta a este libro, ¿quien cree aún que el movimiento punk tiene más de ideología social que de estilo indumentario?) pero por otra parte interesado en formas de expresión y de pensamiento ajenas a las preestablecidas. "Pilotos infernales" no se distingue demasiado de otras obras de la generación, sin por ello desmerecer en calidad --dejando de lado frases como "quizá porque de alguna forma reconocí que éramos iguales en cierto sentido" que se dirían concebidas en inglés y traducidas posteriormente al español. Editorial Vid, Colección MECYF #5; México, 2001. 96 p.

- Cuadrivio. Álvaro Uribe. Cuatro cuentos del narrador mexicano Uribe extraídos de tres libros anteriores. "El cuento de nunca acabar", del libro del mismo título, sobre el absurdo azar que rige nuestras vidas; "El evangelio del hermano Pedro" y "El último sueño de Simón", ambos de "La linterna de los muertos" (aunque el segundo cuento aparece hasta la segunda edición del libro), son variantes sobre temas bíblicos y hacen gala de sus influencias literarias. "Es fama que el cronopio murió", del libro de ensayos "La otra mitad", juega con lo confesional y lo narrativo, viene a demostrar que el contexto sí puede afectar (para bien) la lectura de un texto sin por ello mermar su calidad. CONACULTA / Aldus. México, 2001 (1a. ED.); 55p.

- La ciudad imaginada y otras historias. Alberto Chimal. Diez cuentos del gran narrador toluqueño que contra lo que sugieren el título y la colección a la que pertenece el libro, no giran alrededor de temas urbanos, salvo acaso el titular. "La ciudad imaginada" es de hecho un texto a caballo entre el ensayo y el cuento fantástico que propone la idea de que la verdadera alma de una ciudad no es su estructura vivencial sino sus propios habitantes. De los demás textos son notables los cuentos "La balanza", historia sentimental / filosófica en un marco exótico, "De la arquitectura lunar", sobre el destino de utopías que superan los sueños de sus creadores y "Siete de sirenas", colección de micro cuentos con un tema pretexto. Mantiene fidedignamente las obsesiones e intereses que Chimal mostró ya en varios libros anteriores y en su gran cantidad de ensayos y artículos dispersos en muchas publicaciones. Libros Magenta, colección "Narradores de la ciudad"; México, 2009 (1a. ED.); 90 p.

- El café de nadie. Arqueles Vela. El primer libro de cuentos del estridentista Vela apareció en 1926 y fue una piedra angular de ese movimiento hoy considerado más curiosidad histórica que otra cosa; pero el propio libro tiene hoy en día un valor bastante más notorio. Se trata de tres textos breves, el que da título a la colección (y que denominó el punto de reunión de los propios Estridentistas), "Un crimen provisional" y "La señorita etc.". A ratos parecen más poesías en prosa que cuentos; hay en todos ellos argumento y personajes pero se sostienen más por sus juegos lingüísticos y sus complejas imágenes. De creerle a Mario González Suárez, se trata de expresiones en prosa de la angustia personal del propio Vela ante el misterio de todo lo femenino. Cuentos en parte sostenidos por sus enigmáticos personajes femeninos y sus obsesivos personajes masculinos; en parte por su evocación de ese limbo tan peculiar que además del vacío existencial bien puede retratar el México posrevolucionario, un reino derruido y a la deriva. CONACULTA, Colección "Lecturas mexicanas", tercera serie #20; México, 1990 (reimpresión); 70 p.

- Informe negro. Francisco Hinojosa. El primer libro de cuentos de Hinojosa apareció en 1987, precedido por un par de libros de poemarios y varios cuentos para niños. Se trata de siete textos cortos que ya muestran el estilo tan peculiar e impredecible de Hinojosa. Los argumentos son a veces absurdos (un hombre que colecciona todos sus intentos fallidos de tener un hijo, una guerra entre dos familias que se extiende a sus respectivos edificios), a veces familiares (una mujer en la cárcel, un detective involucrado en un extraño caso de asesinatos y narcotráfico) pero siempre de desarrollo insólito. El cuento que le da título al libro se presenta como una serie de casi aforismos, otro avanza como cuento tradicional pese a lo absurdo de las situaciones que cuenta, etc. Una obra antisolemne y fascinante. Fondo de Cultura Económica, colección "Letras mexicanas"; México, 1995 (2a. ED.); 70 p.

- La reina baila hasta morir. Eve Gil. Siete relatos fantásticos conforman el segundo libro de cuentos de la escritora sonorense Gil. Se repiten algunos temas de sus libros anteriores: la lucha de géneros, la sexualidad femenina, la crítica social feminista... Tres de los cuentos son variantes o reelaboraciones eróticas de cuentos de hadas conocidos, dos son cuentos de terror (uno, cuento de vampiros y por cierto sumamente bueno, lo que resulta sorprendente en un texto escrito en el siglo presente), un cuento retoma elementos del tal vez mal llamado realismo mágico y el último es un sentido homenaje a Elena Garro, tal vez más a su obra y leyenda que a Garro misma. Otro logro en la obra de Gil y que complementa perfectamente su anterior "Sueños de Lot". Ediciones Fósforo, col. Narrativa; México, 2008 (1a. ED); 116p.

III. NOVELAS EN CASTELLANO

- Auliya. Verónica Murguía. La primera novela de Murguía es un extraordinario relato fantástico (tal vez iniciático, tal vez legendario) que mereció elogios de autores consagrados como Carlos Fuentes. Aparecida por primera vez en 1997 corresponde a una época reciente en que la narrativa mexicana quiso entregarse a temas y paisajes exóticos (otros ejemplos serían novelas como "En busca de Klingsor", de Jorge Volpi o "La ruta del hielo y la sal", de Jose Luis Zárate). Narra las múltiples aventuras, peripecias y pruebas iniciáticas por las que atraviesa el personaje titular, una ordinaria pastora árabe en pos del mar y la sabiduría. Es de destacar el uso de la mitología y el imaginario árabe (con glosario incluido) y la prosa limpia y precisa. El resto de la obra de Murguía lo conforman hasta el momento un libro de cuentos (El ángel de Nicolás), una segunda novela (El fuego verde) y varias obras para niños (Hotel monstruo, Ladridos y conjuros, etc.). Editorial Era; México, 2005 (2a ED.); 150 p.

- Los esclavos. Alberto Chimal. La primera novela del toluqueño Chimal es una obra insólita dentro de su producción (o al menos dentro de su producción hasta ahora), que había estado compuesta de cuentos fantásticos y ensayos de temas muy variados. Narra tres anécdotas ligeramente entrelazadas entre sí, y con el factor común de escudar historias de sentimientos ordinarios (el resentimiento, la soledad, la dependencia, el hartazgo...) con situaciones sexuales aparentemente extremas. La historia se narra fuera de orden cronológico y con una prosa cuidada, casi libre de ornamentos y que a menudo sugiere más de lo que en realidad dice. Es difícil decir si esta novela como tal está a la altura del resto de la obra de su autor (lo mejor sigue siendo su hasta ahora único libro de ensayos, "La cámara de las maravillas" y cientos de piezas sin recopilar aún), pero es una obra que no desmerece y por lo demás es siempre de admirar que un autor no se estanque en los mismos temas y formatos narrativos (que no es lo mismo que serle fiel a sus obsesiones; esta obra es fiel a las obsesiones del narrador Chimal, aunque no lo parezca a primera vista). Editorial Almadia, colección "Mar abierto"; México, 2009. 150 p.

- Guiichi. Edgar Omár Avilés. Novela de ciencia ficción y fantasía que demuestra cuan compleja puede ser una novela ostensiblemente para el público juvenil. Lo que en principio parecen ser por lo menos cinco anécdotas distintas (una bruja y su zombi, un revividor de cadáveres, cinco jóvenes atrapados en un bosque de pesadilla, un reino de papel bajo terrible amenaza y un futuro postapocalíptico) poco a poco entretejen una compleja trama que tiene que ver con temas como la reencarnación, los futuros (y pasados) alternativos y el sacrificio. Editorial Progreso, colección "Piel de gallina"; México, 2008. 144 p.

- Once días... y algo más. Brianda Domecq. La primera novela de la gran narradora Domecq es un testimonio de un tremendo hecho real ocurrido en 1978: su propio secuestro durante once días. Extraordinaria tanto en su reconstrucción convincente de recuerdos como en su prosa narrativa, se trata de una obra que supera el mero testimonio para volverse, como apunta en la dedicatoria "un recuerdo doloroso de un mundo breve". También evita el sentimentalismo barato y de hecho pone en evidencia ciertas "verdades incómodas" (las diferencias de clases, la desigualdad de géneros, el hecho de que aún las situaciones más extremas pueden tener algo de humor y comodidad... y rasgos del llamado "Síndrome de Estocolmo"). Por razones obvias, es distinta del resto de la obra narrativa de Domecq (mas es narración y no sólo testimonio), sean sus cuentos fantásticos (Bestiario doméstico; Un día fui caballo), sus novelas históricas (La insólita historia de la santa de Cabora) o sus antologías (Acechando al unicornio) y sin embargo forma también parte necesaria de su universo literario. A destacar especialmente su énfasis narrativo en el universo femenino (no específicamente el suyo, o no solamente) y su prosa transparente. Universidad Veracruzana; México, 1979 (1a. ED.); 326 p.

IV. NOVELAS EN INGLÉS

- The summoning. Bentley Little. Un pueblito en Arizona amenazado por un cup-hu-girngsi, variante china del vampiro. Un reportero, su hermano sheriff y una joven china. Litros de sangre y escenas grotescas. Con estos ingredientes Little forma un thriller de terror más o menos efectivo al gusto del mass-market de su país. Aunque le sobran muchos detalles y le hace falta algo de edición, se trata de una novela que cumple su cometido. Pulp- fiction con pocas pretensiones, pero entretenida. Pinnacle Books; New York, 1993; 545 p.

- Psycho II. Robert Bloch. Más de veinte años después de la tremendamente exitosa Psycho (y su famosísima adaptación cinematográfica), Bloch ofreció lo que a primera vista es una secuela ordinaria o una reacción contra las secuelas fílmicas de ésta. Pero esta es una novela que juega (a veces tramposamente) con las expectativas del lector. A ratos análisis del mito y leyenda del psycho-killer estadounidense, a ratos sátira juguetona de Hollywood, finalmente esta novela es una variante sobre uno de los temas favoritos de Bloch, la naturaleza de la locura y las obsesiones. Juega incluso con el concepto de la ficción de terror: la estructura del libro imita la de la primera novela, lo que al principio parecen ser discretas omisiones de texto y saltos en el tiempo son de hecho una trampa para el lector, el propio libro juega con la mitificación del personaje Norman Bates en el panteón de monstruos modernos... Con todo es una obra un poco desigual (la sátira hollywoodense se siente gratuita y a veces incluso parece un capricho personal de Bloch), pero forma parte de una tradición literaria que solo a primera vista es parte del mainstream. Tiene, digámoslo así, menos en común con Stephen King o con Richard Laymon que con Peter Straub o Ira Levin. Los primeros llevan la violencia y los golpes de efecto hasta el límite mientras que los segundos atraen lectores con exoesqueletos morbosos para en su lugar proponerles juegos de lectura más complejos. Warner Books; New York, 1982 (1a Ed.); 320 p.

V. CUENTOS INTERNACIONALES

- The informers. Bret Easton Ellis. Trece relatos conforman el único libro de cuentos (a menudo confundido con una novela, pese a las declaraciones del propio autor) de Easton Ellis. En conjunto forman una panorámica de la clase alta de Los Ángeles a principios de los 80. Aunque a menudo resulta repetitivo y soso, varios cuentos trascienden el vacío existencial de sus personajes y sugieren una decadencia moral de la que no es posible escapar. Hay varias escenas de violencia más bien gratuita y ciertamente su crítica social es mucho menos profunda de lo que pretenden los admiradores del autor. Y sin embargo, hay algo interesante en el a veces enfant terrible de la literatura estadounidense de finales del siglo XX. Imperfecto, pero con cierta relevancia histórica. Vintage; New York, 1994 (1a. Edición); 226 p.

- El lugar del hijo. Leopoldo María Panero. El primer libro de cuentos del inquietante Panero, aparecido en 1976, es una colección de terrores sublimes que bebe y a veces sobrepasa de fuentes tan diversas como son la literatura anglosajona (Barrie, Machen, Lovecraft, Vernon Lee y muy especialmente Fitz James O'Brien), mitologías griegas y escandinavas, la Divina Comedia, las filosofías de Lautreamont y de Sade... Algunos textos no son propiamente cuentos o más bien fingen ser algo más que cuentos: el libro abre con un "proyecto de cuento" titulado "Acéfalo" que es una auténtica "pesadilla en rojo" basada en un pasaje notablemente cruel del "Inferno" de Dante; hay también un guión para un cortometraje en blanco y negro "Hortus Conclusus" (jardín encerrado) y que combina pasajes de "Peter Pan" de James M. Barrie con el cuento "The whispering voice", de Vernon Lee; hay dos traducciones (aunque, y esto es algo característico de Panero, no son solo traducciones al castellano, sino una reescritura con pasajes nuevos que les confiere un nuevo sentido) de James O'Brien, "La visión" y "Medea". Completan el libro los cuentos largos "Mi madre" (que presenta una fusión de dos mitos que se vuelven más inquietantes entre sí, las Amazonas y el culto a Kali, todo ello ambientado en un Brasil enrarecido), "Presentimiento de la locura" (que hace lo propio con Dionisio y los engendros de Insmouth), y la casi novela breve "Allí donde un hombre muere, las águilas se reúnen", que lleva al límite la alucinante fantasía psicosexual de Panero. Una obra profundamente inquietante. Contenido en "Leopoldo María Panero: Cuentos completos". Páginas de espuma; Madrid, 2007 (1a. Edición). Págs. 30 - 242.

- The howling silence. Catherine Lim. Subtitulado "Tales of the dead & their return", se trata de catorce cuentos de fantasmas. Límpidamente narrados, los catorce cuentos tienen un sabor de leyenda urbana y oscilan entre el terror y la fantasía (y según se requiera, los hay cuentos enigmáticos, humorísticos, filosóficos y mucho más). Ilustran la perspectiva oriental (en el caso concreto de Singapur, resultado de combinar creencias chinas, hindúes, e inclusive australianas) sobre los muertos y el efecto del pasado sobre la sociedad presente. Hay un tema sugerido entrelíneas que es el de la convivencia entre sociedades ultramodernas (cosmopolitas, eficientes) y creencias antiquísimas, con la extraña fusión cultural que de ellas resulta. Horizon Books; Kuala Lumpur / Singapur, 2005 (3a. ED); 128 p.

- Le cosmicomiche. Italo Calvino. Doce cuentos selectos de entre las "cosmicómicas", ejemplares obras de ciencia ficción (o de fantasía científica, lo mismo da) del gran Calvino. Doce cuentos que parten de un concepto científico para representar temas universales en escenarios insólitos. Todos narrados por Qfwfq, personaje recurrente que es en cierto sentido una conciencia universal y en otro un heredero de los protagonistas de historietas (seres que se presentan en mil situaciones que en el fondo son variantes de una misma premisa). Los hay cuentos en tiempos prehistóricos, previda en la tierra e inclusive preuniverso. Obra indispensable en la literatura universal, y una de las mejores de su autor. Oscar Mondadori; Verona, 2002 (21a. ED.). 162 p.

VI. OTROS

- Dioses prehispánicos. Adela Fernández. Subtitulado "Mitos y deidades del panteón náhuatl", se trata de un ensayo / estudio mitológico sobre las deidades mexicas. Sumamente esclarecedor y de útil consulta. Contra lo que cabría suponer, no abundan los estudios de mitología americana prehispánica (a lo sumo, existen investigaciones históricas y puñados de recopilaciones poéticas), mucho menos de tanta claridad como el aquí señalado. Parte de la organización del universo y cubre desde Ometeotl, dios primigenio, hasta los más bajos estratos de la jerarquía divina, con notas pertinentes sobre referencias históricas y distintas leyendas que sobre un mismo personaje circulan. Incluye un glosario de voces nahuas. Panorama; México, 1992; 164 p.

- Delirios. Marisa Grinstein. Nueve casos de locura documentados por la reportera argentina Grinstein, autora de los famosos libros de la serie "Mujeres asesinas". Se trata de reportajes directos, narrados con un estilo similar a la narrativa. Aunque el tema corresponda al de la nota roja el interés de la reportera parece estar más enfocado a examinar los efectos que pueden tener los casos insólitos en gente común y corriente; entrelíneas se adivina una cierta crítica a las sociedades llenas de prejuicios e intolerancias. Aunque en principio este tipo de libros se leen más por curiosidad (y con algo de morbo), en sus mejores pasajes "Delirios" sugiere ciertos temas de reflexión. Probablemente una cita del prólogo del libro resuma mejor tales temas: "Por suerte escucho voces, porque nadie me habla nunca y no lo puedo soportar," dice una mujer recién internada en un psiquiátrico. Editorial Grijalbo; México 2010; 320 p.

7.9.09

Diario de lectura: Cuentos mexicanos

- Casa de horror y de magia. Emiliano González. Libro de cuentos dividido en cuatro partes: la nouvelle (más bien cuento largo) "El discípulo", suerte de homenaje a Arthur Machen; "Cuentos de horror, de nostalgia y de anticipación" (seis cuentos cortos de fantasía siniestra y de ciencia ficción); y, por separado, los cuentos largos "Memorias de un caracol" y "El jardín del placer", ambos de corte erótico. De acuerdo al propio autor: "estas narraciones nos conducen del Infierno al Paraíso, trayectoria inolvidable por la que desfilan monstruos y delicias y en la que podemos contemplar, en todos sus detalles, un alucinante paisaje interior". Esto es completamente cierto en primera instancia: las dos primeras secciones corresponden al Infierno (pero un infierno estéticamente hermoso, empapado en luz de luna) y los dos cuentos largos al Paraíso (pero un paraíso completamente carnal, lleno de perversos goces sexuales). La primera parte del libro es la más lograda, acaso porque el lado preciosista de Emiliano González, y que inunda también obras como sus libros de poemas "Orquidáceas" y "La habitación secreta", está fudamentado en preceptos modernistas / decadentistas. Es decir, sumamente artificioso (pero a propósito) y, hay que admitirlo, un tanto excesivo a ratos. Pero los cuentos siniestros siguen siendo lo mejor de la obra de González. Es cierto que ninguna de sus obras ha conseguido superar los méritos de la primera, "Los sueños de la bella durmiente", y sin embargo ninguna de esas obras está en lo absoluto excenta de interés y maravilla.

- Retozo de naguales. María de Jesús Velasco. El primer libro publicado de la oaxaqueña Velasco es una hechizante colección de cuentos breves que mucho tienen de cuadros... cuadros de personajes, escenas breves que encierran todo un mundo. Se divide en cuatro secciones: "Novia del mar", "Sólo por haberlo visto", "Un rostro al tiempo" y "Horas de la edad". La primera sección son tres cuentos sobre la vida en la costa marina, la segunda y la tercera tienen algo de costumbrismo y algo de magia, recuerdan las mejores recopilaciones de leyendas urbanas e historias populares. La cuarta sección son cuatro relatos sobre personajes que pasan por una temporada de cambios, para bien o para mal. Destacan especialmente "Antes de que se vaya" (una historia cruel que se ha presentado ya hasta en canciones), "Al comienzo de la noche", "Retozo de naguales" y "Donde se juntan los ríos" (estos tres son los cuentos más cercanos a lo fantástico) y "Colegiala" (sobre la violenta irrupción de la sexualidad en el mundo de una sencilla joven pueblerina).

- Cuentos malditos. Leopoldo Ayala. Once cuentos sobre el mal, once variantes de las premisas "Vale la pena estudiar las perversiones aparentemente tan esotéricas y marginales, porque de ninguna manera son marginales" y "El dolor no puede ser definido de manera satisfactoria, salvo cuando cuada cual lo enuncia de modo introspectivo para sí". Once cuentos que como experimentos sobre la deconstrucción de múltiples puntos de vista simultáneos sobre hechos terroríficos o insólitos... son fallidos. Tampoco funcionan como cuentos de terror. Y es que todos están construidos con una técnica aparentemente atractiva: una serie de monólogos de flujo de conciencia encerrados entre dos paréntesis propiamente narrativos. Pero en todos los cuentos los monólogos son demasiado largos y terminan por cansar, amén de que todos tienen absolutamente la misma voz y lenguaje. Es decir, todos los cuentos adolecen de párrafos redundantes y todos terminan por aburrir al lector. Y es una lástima porque los argumentos por sí solos son fascinantes: Seducciones que rompen las barreras del tiempo, Obsesiones mortales, Supresión de la identidad por voluntades extra (y supra) terrenales... Pero el poeta y viajero Ayala no consigue consolidarse como cuentista, o al menos no lo ha hecho con éste libro.

- Lo que me cuentan los espantos. Fidela Cabrera. Veintinueve relatos breves que oscilan entre cuadro de costumbres y narración sorprendente. Elena Poniatowska anota que "viéndolo bien, todos los cuentos de Fidela oscilan entre el terror y la compasión"; en efecto, hay mucho de macabro y mucho de pathos humano en estos cuentos, pero también cierta ironía, cierta malicia literaria que los vuelve inolvidables. Algunos cuentos son también fantásticos (inclusive hay algunos cercanos a la ciencia ficción), si bien la mayoría son más bien breves estudios de personaje o de situaciones. Hasta donde tengo noticia, es el único libro publicado por la autora y apareció en 1985.

- El perro. Adela Fernández. Subtitulada "El hábito por la rosa", esta fue la primera colección de cuentos de la autora. Por años fue una especie de secreto compartido entre lectores y escritores selectos, pues se trata de una edición de la propia autora, y que incluye viñetas de la pintora Marisole Worner Baz. El mundo narrativo de este amargo pero hermoso libro parece girar en torno a dos ejes: el abandono y la crueldad. Algunos cuentos son fantásticos, otros crudamente realistas. Hay incluso tres poemas en prosa y un ensayo filosófico disfrazado de obra de teatro imposible. Si es cierto que todos los grandes autores escriben desde una pasión, no hay duda que Adela Fernández escribe desde la furia. Furia contra un mundo injusto y contra una humanidad condenada a vagar inutilmente en pos del sentido. Además de este libro la autora publicó otras dos colecciones de cuentos "Duermevelas" y "Vago espinazo de la noche". Al parecer es hija del famoso director / actor Emilio "El indio" Fernández; ella misma dirigió algunos cortometrajes, escribió guiones de cine y es de alma nómada.

- Agua quemada. Carlos Fuentes. "Cuarteto narrativo", de acuerdo al FCE; en efecto, se trata de cuatro narraciones (¿cuentos largos? ¿nouvelles?) vagamente entrelazadas entre sí y que en conjunto conforman un retrato de la Ciudad de México en la década de los '80. Pero en manos de Fuentes, la Ciudad de México es como la Macondo de García Márquez o la Comala de Rulfo: un lugar cotidiano y mítico a la vez, microcosmos de la humanidad en pleno. El título alude a un poema de Octavio Paz acerca de la destrucción absoluta. Pues esta ciudad decadente y autófaga es el reflejo oscuro de "La región más transparente" con que Fuentes debutó a finales de los '50. Ésta ciudad, condenada a repetir los errores del pasado hasta la destrucción... ésta estirpe, condenada a cien años de soledad...

- El lado obscuro del tiempo. Mario Cruz. La primera obra publicada de Cruz (en 1988) es una colección que incluye dos cuentos fantásticos ("Virginia" y "Luces en el bosque"), un poema narrativo ("El bar del cangrejo rojo") y la nouvelle "Hoy como ayer", que ya reúne los rasgos característicos de Cruz: un estilo sumamente influenciado por autores anglosajones como Stephen King, H. P. Lovecraft y hasta cierto punto Edgar Allan Poe (con todo y anglicismos incluídos), melodramático, a veces incluso "chacotero" y sin embargo indudablemente entretenido. La obra en general de Cruz parece estar pensada para un público muy específico (la subcultura "darketa") y a ratos roza con el racismo en su afán de misantropía. Aunque este primer libro parece ser menos ponzoñoso que los posteriores de Cruz.

- Cuentos para no dormir esta noche. Agustín Monsreal. Subtitulado "Antología íntima"; siete breves narraciones siniestras. El lenguaje de Monsreal parece por momentos demasiado estático, pero ultimadamente eso ayuda a la atmósfera de estos cuentos, suerte de "pesadillas en frío". Todos parecen inclinarse hacia el miedo psicológico.

- Recen por mí. Cristina Ruys. Subtitulado "historias mexicanas de terror"; una recopilación de narraciones orales que tienen mucho de leyenda y algo de supersticiones populares. Historias de aparecidos, de ocurrencias paranormales, sobrenaturales o simplemente insólitas en el suroeste de México. Tiene sin embargo un pequeño problema característico de este tipo de recopilaciones de cuentos populares: el recopilador (en este caso Ruys) confunde un poco el habla coloquial con la licencia artística y a menudo se echa en falta un trabajo más riguroso de selección y sobre todo de inventiva para traducir lo oral a lo literario.

- La cena y otras historias. Alfonso Reyes. Antología con diecinueve cuentos de Reyes, algunos rescatados de ese enigmático volumen de cuentos que fue "El plano oblicuo". El primer y el último cuento de ésta colección, "La cena" y "La mano del comandante Aranda" son válidamente cuentos fantásticos, aunque en cierto sentido también son ensayos literarios (tributos literarios, inclusive) disfrazados de relatos. Los demás textos alternan entre reconstrucciones histórico-literarias (hacen dialogar a diversos personajes mitológicos / literarios como parábola filosófica) y estudios sociales, ambos disfrazados también de cuento. El disfraz, entonces, es la palabra clave de estos cuentos, y es el tema que los hermana, que los delata como modernistas o como textos de principios del siglo XX.

- No moriré del todo. Guadalupe Dueñas. Veinticuatro cuentos en el estilo característico de Guadalupe Dueñas: cuentos fantásticos o insólitos combinados con piezas breves que tienen algo de ensayo, algo de cuento, y mucho de reflexión filosófica. Mario González Suárez, en su ensayo sobre Dueñas incluido en la antología "Paisajes del limbo", subraya la intención metafísica que impregna toda la obra de la autora. También llama a "Tiene la noche un árbol" "libro de cuentos perfectos". Este segundo libro de cuentos bien podría ser parte del anterior.

1.1.09

Para comenzar el año: Cuatro poemas eróticos

Sí, cuatro poemas... de cuatro autores distintos, que por lo demás sólo tienen la nacionalidad en común. Ahí van:

ASUNTOS DE COCINA
Lina Zerón

Para abrir apetito...
apagar el televisor y dar paso a la luna llena,
incluir constelaciones y tres nuevos planetas,
dos copas de champagne, duraznos y un ombligo,
amasar 50 gramos de pasión con una pizquita de ojos,
hervir dos tazas de saliva fresca en la boca,
y escuchar el bullicio de tus manos
haciendo ensalada entre mis piernas.

Como plato fuerte...
media cucharadita de suspiros a ritmo de salsa,
500 gramos de besos envueltos en piel tostada,
un kilo de "te amo" con dos cucharadas de caricias,
y 2 kilómetros de crujir de muslos en su punto.
Mezclar todo y beberlo en días de arco iris
eso hará que nunca terminen nuestros sueños


SANTA TERESA
Efrén Rebolledo

Sueña: sueña que el Cristo macilento,
El cuerpo exangüe y celestial que ama,
Sonríe tras su mueca de amargura,
Que sus frescas heridas se restañan
Y sus lívidos miembros se coloran
Y se cierran las bocas de sus llagas;
Sueña que su mirada se ilumina
Y del madero ignominioso baja
Más radiante que un ángel y más bello
Al lecho que se eleva como un ara,
Y que se mezclan y juntan sus alientos
Y que sus cuerpos vírgenes se enlazan
Y que en un beso trémulo y sonoro
Se confunden sus bocas invioladas.

RECUERDO CORALINO
Emiliano González

Viniste, muchacha,
con sabor a mar
arrastrando las algas
en tus cabellos
Cabalgaste gigantescos
hipocampos
envueltos en seda
para llegar
hasta mi playa natal
y me enseñaste
a hacer el amor
nadando
entre las gemas
de la gruta maravillosa


CERRADURAS
Claudia Caballero

Ventanas reducidas
a su mínima expresión
donde, no obstante,
se pueden vislumbrar
enormes paisajes eróticos.

1.9.08

Rarezas literarias III




Los sueños de la bella durmiente
Emiliano González.
(1a. Edición) Joaquín Mortíz, Serie del volador; 1978, 222 pp.
(2a. Edición) CONACULTA /Aldus, colección La Centena; 2005, 144 pp.
Mi fin es edificar un templo, una guarida para la Quimera...
Este libro tiene una pequeña paradoja: por un lado es una obra genuinamente rara en el sentido de que no obedece a ninguna moda literaria y es lo que comunmente se conoce como "obra de culto" [es decir, que los pocos que la conocen la buscan, estudian y celebran hasta la adoración]; por otro lado es probablemente la más famosa de las obras "raras" literarias de Latinoamérica, de tal suerte que se ha ya escrito y dicho mucho sobre ella (basta una persistente búsqueda en internet, para los interesados). Por lo tanto, esta vez no haré un análisis texto por texto, sino que comentaré algunas impresiones personales (y una que otra obviedad, porque a veces lo obvio es la verdad que se nos escapa, como en un texto detectivesco de Poe):
  • Este libro es una colección de cuentos, poemas, poemas en prosa, ¿cuentos largos? ¿noveletas?, cuentos disfrazados de ensayos, ensayos estéticos disfrazados de cuentos...
  • Fue la primera obra del autor [aunque antes de este publicó una antología de cuentos lationamericanos llamada Miedo en castellano, en la que incluyó una breve introducción y hasta una selección para otra antología futura] y de manera más o menos consistente se considera su mejor obra hasta el momento.
  • (Aunque el resto de su obra no tiene que ser despreciada, pues toda ella es casi imposible de clasificar de manera tradicional. Incluye títulos como Casa de horror y de magia, El libro de lo insólito (otra antología), Neon City Blues, Almas visionarias, Historia mágica de la literatura y mucho más)
  • ¿A qué genero pertenece este libro? ¿Fantasía? Algo hay de esto, salvo que ningún texto presenta la "irrupción de algo imposible o insólito dentro de la realidad común" (como sería, pro ejemplo, la técnica de Julio Cortázar); tampoco es propiamente la invención de una realidad alterna (como con, digamos J. R. Tolkien). Si se le puede comparar a algún otro autor sería con Franz Kafka o con Arthur Machen, que más bien nos revelaban magias insólitas dentro de nuestra propia realidad.
  • De hecho, Mario González Suárez alguna vez me dijo que "el verdadero crédito de Emiliano González es haber traído a Arthur Machen al castellano" [y no se refería a su labor como traductor, sino al universo literario de González].
Y ahora, algunos textos que recuerdo especialmente:
  • La herencia de Cthulhu. Un tríptico que incluye un cuento (El escarabajo), un poema (H. P. Lovecraft) y una fusión entre cuento, ensayo y hasta poema en prosa (El museo). Podría decir que es una versión "mexicana" del universo de Lovecraft, pero eso sólo es cierto en la medida en que se incluye el Museo del Chopo en dos de los textos. Mejor sería decir que este tríptico es una reinvención estética de la corriente literaria llamada "horror cósmico" (o "cosmismo"), presentada como homenaje.
  • Los cuatro libros de Garret Mackintosh. La biografía del autor del título, cuya vida a un tiempo extraña y sin embargo común poco tuvo que ver con sus extraordinarias obras, que pasaron de la ciencia ficción al terror, de este a la fantasía y de este a lo insólito. Y sin embargo no es Mackintosh un alter ego de González, como normalmente se esperaría de un texto así. Es, más bien, el antecesor literario ideal para González. Como había señalado Borges, un buen escritor inventa a sus antecesores...
  • Relación de un esclavo. Si La herencia de Cthulhu es un homenaje a /reinvención de Lovecraft, este hace lo mismo con Kafka. Pero no retoma ningun tema ya explorado por éste ni repite ninguna imagen famosa. No hay aquí padres castrantes ni obreros convertidos en animales. Hay tan solo el problema arquitectónico del pozo de Babel...
  • Rudisbroeck o los autómatas. Este es el primer texto del libro y es de los pocos que de vez en cuando aparecen en antologías como Cuento Mexicano moderno, de Luis Arturo Ramos (editorial UNAM / Universidad Veracruzana / Aldus. Porque hasta las antologías en que Emiliano aparece son "raras"). Este cuento largo nos lleva a Penumbria, ciudad en que residen aquellas criaturas que pueblan nuestros sueños y nuestras fantasías y donde se protagonizarán varios dramas fantásticos...
Y como posdata, una pequeña advertencia: la segunda edición que menciono en realidad es una selección del libro: incluye casi todos los cuentos, pero casi ninguno de los poemas y ensayos.